El nuevo espectáculo del cantante combina la música con el teatro
La Jornada. México
El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona presentó el 15 y 16 de mayo un nuevo espectáculo en el teatro Metropólitan. Hacía diez meses que el cantante no actuaba en la ciudad de México, la última vez que lo hizo fue para presentar su más reciente trabajo, Sin daños a terceros, con el que consolidó su trayectoria musical.
En esta ocasión, el ladrón de historias no vino a estrenar disco, sino a presentar un nuevo y pretendidamente original espectáculo en el cual, a través del escenario, nos trasladó a la sala de un departamento donde nos esperaba Elizabeth Meza, corista del grupo.
La joven cantante veracruzana, mientras esperaba a sus invitados para comenzar una fiesta, encendió la televisión y aparecieron unas imágenes, un tanto egóticas, que mostraron el supuesto nacimiento del guatemalteco, fotos de su infancia y juventud, así como de los inicios y el desarrollo musical de su carrera.
Llegaron los invitados a la fiesta, que no son otros que los músicos que acompañan al cantante, y empezaron a tocar la canción él y ella, que continúa Arjona después de hacer su entrada en el escenario. A partir de aquí el espectáculo se transforma en una mezcla de interpretación musical y teatral enmarcada en un montaje audiovisual que ilustra las letras de las canciones.
Mezcla de escenarios
Las canciones se entrelazaron y en ellas se manifestaron las influencias de los cantantes hispanoamericanos que forjaron el estilo del cantautor guatemalteco; para ello contaron con el apoyo de buenos músicos que, bajo la dirección musical del mexicano Víctor Patrón, le dan solidez y calidad al espectáculo.
Entre ellos destacaron la pianista argentina Laura Vázquez y el saxofonista cubano Rodrigo Acosta, los cuales, en canciones como Sin daños a terceros o Quién diría, elevaron el tono del espectáculo.
El cantante utilizó, para introducir canciones como Mentiroso y Buenas noches D. David, el diálogo, que en la práctica no puede ser más que un monólogo con tintes filosóficos, a través del cual expuso a sus seguidores las ideas en las que basa las letras de sus canciones.
En dos horas de concierto pudimos ver a un Arjona maduro, seguro de sí mismo, con total confianza en la fuerza de sus canciones y convencido de la validez del mensaje que transmite.
* La reproducción del texto se hizo bajo aprobación del diario mexicano
Fuente: COSTA RICA, La Nación Digital, Revista Viva
domingo, 30 de mayo de 1999
domingo, 23 de mayo de 1999
ARJONA EN CONCIERTO: DOS HORAS DE MENSAJES EN EL METROPÓLITAN
El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona presentó el 15 y 16 de mayo --sus otras actuaciones serán hoy y el 22 y 23 de mayo-- un nuevo espectáculo en el teatro Metropólitan. Hacía diez meses que el cantante no actuaba en la ciudad de México, la última vez que lo hizo fue para presentar su más reciente trabajo, Sin daños a terceros, con el que consolidó su trayectoria musical.
En esta ocasión, el ladrón de historias no viene a estrenar disco, sino a presentar un nuevo y pretendidamente original espectáculo en el cual, a través del escenario, nos traslada a la sala de un departamento donde nos espera Elizabeth Meza, corista del grupo. La joven cantante veracruzana, mientras espera a sus invitados para comenzar una fiesta, enciende la televisión y aparecen unas imágenes, un tanto egóticas, que muestran el supuesto nacimiento del guatemalteco, fotos de su infancia y juventud, así como de los inicios y el desarrollo musical de su carrera. Llegan los invitados a la fiesta, que nos son otros que los músicos que acompañan al cantante, y empiezan a tocar la canción El y ella, que continúa Arjona después de hacer su entrada en el escenario. A partir de aquí el espectáculo se transforma en una mezcla de interpretación musical y teatral enmarcada en un montaje audiovisual que ilustra las letras de las canciones.
Las canciones se van enlazando y en ellas se manifiestan las influencias de los cantantes hispanoamericanos que forjaron el estilo del cantautor guatemalteco; para ello cuenta con el apoyo de buenos músicos que, bajo la dirección musical del mexicano Víctor Patrón, le dan solidez y calidad al espectáculo. Entre ellos destacan la pianista argentina Laura Vázquez y el saxofonista cubano Rodrigo Acosta, los cuales, en canciones como Sin daños a terceros o Quién diría, elevan el tono del espectáculo despertando con su música el aplauso de los espectadores. El cantante utiliza, para introducir canciones como Mentiroso y Buenas noches D. David, el diálogo, que en la práctica no puede ser más que un monólogo con tintes filosóficos, a través del cual expone a sus seguidores las ideas en las que basa las letras de sus canciones. El recurso resulta fluido y el público agradece estos intermedios musicales puesto que, en definitiva, consiguen lo que pretenden: el acercamiento de la estrella a sus fans.
En dos horas de concierto pudimos ver a un Arjona maduro, seguro de sí mismo, con total confianza en la fuerza de sus canciones y convencido de la validez del mensaje que transmite.
Fuente: MÉXICO, Jornada
En esta ocasión, el ladrón de historias no viene a estrenar disco, sino a presentar un nuevo y pretendidamente original espectáculo en el cual, a través del escenario, nos traslada a la sala de un departamento donde nos espera Elizabeth Meza, corista del grupo. La joven cantante veracruzana, mientras espera a sus invitados para comenzar una fiesta, enciende la televisión y aparecen unas imágenes, un tanto egóticas, que muestran el supuesto nacimiento del guatemalteco, fotos de su infancia y juventud, así como de los inicios y el desarrollo musical de su carrera. Llegan los invitados a la fiesta, que nos son otros que los músicos que acompañan al cantante, y empiezan a tocar la canción El y ella, que continúa Arjona después de hacer su entrada en el escenario. A partir de aquí el espectáculo se transforma en una mezcla de interpretación musical y teatral enmarcada en un montaje audiovisual que ilustra las letras de las canciones.
Las canciones se van enlazando y en ellas se manifiestan las influencias de los cantantes hispanoamericanos que forjaron el estilo del cantautor guatemalteco; para ello cuenta con el apoyo de buenos músicos que, bajo la dirección musical del mexicano Víctor Patrón, le dan solidez y calidad al espectáculo. Entre ellos destacan la pianista argentina Laura Vázquez y el saxofonista cubano Rodrigo Acosta, los cuales, en canciones como Sin daños a terceros o Quién diría, elevan el tono del espectáculo despertando con su música el aplauso de los espectadores. El cantante utiliza, para introducir canciones como Mentiroso y Buenas noches D. David, el diálogo, que en la práctica no puede ser más que un monólogo con tintes filosóficos, a través del cual expone a sus seguidores las ideas en las que basa las letras de sus canciones. El recurso resulta fluido y el público agradece estos intermedios musicales puesto que, en definitiva, consiguen lo que pretenden: el acercamiento de la estrella a sus fans.
En dos horas de concierto pudimos ver a un Arjona maduro, seguro de sí mismo, con total confianza en la fuerza de sus canciones y convencido de la validez del mensaje que transmite.
Fuente: MÉXICO, Jornada
martes, 18 de mayo de 1999
ÍDOLO CON LOS PIES EN LA TIERRA
Las canciones no pueden causar revoluciones, afirma Ricardo Arjona
AP. México
El cantautor Ricardo Arjona, cuyas composiciones suelen ser comentarios más o menos irónicos acerca de la realidad, opinó que las canciones pueden hacer reflexionar al público, pero no ocasionan revoluciones.
El artista concluyó en México una gira artística por numerosos países de América latina.
"Creo que las canciones primero vienen a entretener y después, si se puede, hacen reflexionar a la gente. No hay ninguna canción que cause una revolución", manifestó Arjona, al cierre de su gira de diez meses.
"Hay letras sobre revoluciones, pero no son el cimiento", agregó el cantante en una conferencia convocada por la firma Sony Music, en la que recibió un disco de platino por las ventas de 250.000 copias de Sin daños a terceros, su trabajo más reciente.
Un anuncio del sello señaló que el cantautor guatemalteco ha vendido 6 millones de copias de sus cuatro álbumes.
Arjona comentó que hacía esfuerzos para que los éxitos de su carrera no se conviertan en sus enemigos y expresó su deseo de seguir escribiendo canciones que sean del gusto de la gente.
"La fama suele alejar al compositor de los lugares donde descubrió que había canciones: el contacto directo con la gente. Quiero seguir emocionándome y divirtiéndome con todo lo que hago, seguir trasladando mis emociones en temas que le gusten a la gente", sostuvo.
El autor de Señora de las cuatro décadas, culminará en el Teatro Metropolitan su espectáculo, que combina cine, teatro y música, y que recorrió plazas de Centro y Sudamérica.
Los seguidores del cantautor, que salpica sus historias con ironía y buen humor, que se ríe de la realidad, más que padecerla, según dijo, agotaron de inmediato las localidades de cuatro conciertos, lo que obligó a los organizadores a abrir dos fechas más.
Las primeras presentaciones de Arjona se extenderán del 13 al 17 de mayo y la última será el día 20 en el propio Metropolitan, que tiene capacidad para 3.000 espectadores.
Fuente: COSTA RICA, La Nación Digital, Revista Viva
AP. México
El cantautor Ricardo Arjona, cuyas composiciones suelen ser comentarios más o menos irónicos acerca de la realidad, opinó que las canciones pueden hacer reflexionar al público, pero no ocasionan revoluciones.
El artista concluyó en México una gira artística por numerosos países de América latina.
"Creo que las canciones primero vienen a entretener y después, si se puede, hacen reflexionar a la gente. No hay ninguna canción que cause una revolución", manifestó Arjona, al cierre de su gira de diez meses.
"Hay letras sobre revoluciones, pero no son el cimiento", agregó el cantante en una conferencia convocada por la firma Sony Music, en la que recibió un disco de platino por las ventas de 250.000 copias de Sin daños a terceros, su trabajo más reciente.
Un anuncio del sello señaló que el cantautor guatemalteco ha vendido 6 millones de copias de sus cuatro álbumes.
Arjona comentó que hacía esfuerzos para que los éxitos de su carrera no se conviertan en sus enemigos y expresó su deseo de seguir escribiendo canciones que sean del gusto de la gente.
"La fama suele alejar al compositor de los lugares donde descubrió que había canciones: el contacto directo con la gente. Quiero seguir emocionándome y divirtiéndome con todo lo que hago, seguir trasladando mis emociones en temas que le gusten a la gente", sostuvo.
El autor de Señora de las cuatro décadas, culminará en el Teatro Metropolitan su espectáculo, que combina cine, teatro y música, y que recorrió plazas de Centro y Sudamérica.
Los seguidores del cantautor, que salpica sus historias con ironía y buen humor, que se ríe de la realidad, más que padecerla, según dijo, agotaron de inmediato las localidades de cuatro conciertos, lo que obligó a los organizadores a abrir dos fechas más.
Las primeras presentaciones de Arjona se extenderán del 13 al 17 de mayo y la última será el día 20 en el propio Metropolitan, que tiene capacidad para 3.000 espectadores.
Fuente: COSTA RICA, La Nación Digital, Revista Viva
domingo, 16 de mayo de 1999
EN LA INTIMIDAD CON ARJONA
Reunió casi 3 mil personas en su primer concierto
Por espacio de dos horas, ofreció sus mejores canciones
Ocurrió como todos lo esperaban. Ricardo Arjona hizo de la noche una metamorfosis de emociones y sentimientos, en la que, además, no falto la nostalgia.
El viernes, en punto de las 20:35 horas estaba todo listo: las 3 mil 600 butacas del teatro Metropólitan ocupadas, las luces en el escenario tenían en foco la puerta por donde saldría el cantante-poeta. ¡Por fin! él artista esperado apareció, en medio de los gritos de mujeres que no detuvieron sus impulsos. "¡Arjona, eres único!"; "¡Cuero!" y "¡Papacito!", le decían, a lo que el guatemalteco sólo respondió con una que otra sonrisa cohibida.
La naturalidad y la originalidad son parte esencial de Arjona: Muestra de ello fue la escenografía: una sala, una recámara, una cocina y un romántico balcón. En la intimidad. Estos elementos marcaron la pauta para imaginar que, lejos de estar en un teatro, parecía que el cantante había organizado una fiesta para sus amigos mexicanos.
Las primeras notas de "Ella y él" fueron suficientes para que el público comenzara a corear. Luego, bañado por las luces de colores, Ricardo interpretó un popurrí con algunos de sus primeros éxitos, como "Historia de un taxi", "Señora de las cuatro décadas" y "Si el norte fuera el sur".
Ya para las 21:30, los ánimos de su público se habían calentado y más los de las mujeres, que parecían estar convencidas de que el artista les cantaba a cada una por separado, así que los aplausos, chiflidos y movimiento de manos eran su mejor motivación para llevarse la idea de que Arjona las escuchó.
Sin lugar a dudas, el interprete de "Jesús es verbo, no sustantivo" es de los pocos que no necesitan de una gran producción para demostrar su calidad musical. En el primero de sus conciertos en el Metropólitan cautivó tanto a niños, que no rebasaban los 15 años, como a personas de la tercera edad que, incluso, se dedicaron a susurrarle al oído algunas canciones a su pareja.
"Sin daños a terceros", "Te conozco" y "Dime que no" fueron la continuación del espectáculo que parecía no tener fin, ya que entre más aplaudió la gente, Arjona les respondió con interpretaciones más cargadas de malas y buenas experiencias, historias de amigos y, como de costumbre, aventuras de un joven que se caracteriza por ser consejero, amigo y "hermano de los mexicanos". "Tu reputación" y "Me enseñaste" fueron de las últimas canciones de esa velada inolvidable, en la que con su platica Arjona invitó y motivó a los que, por algún motivo, se sentían solos a mirar la vida con optimismo, valor y endereza.
A las 22:40 horas terminó lo que para más de una chicha resultó inolvidable.
Pero antes, Ricardo les dedicó "Mujeres".
"Esa canción es para ustedes, para los únicos seres humanos que tratan mal a los hombres -risas- y nosotros que nos portamos tan bien...", finalizó.
EMILIO MORALES VALENTIN
Fuente: MÉXICO, El Universal
Por espacio de dos horas, ofreció sus mejores canciones
Ocurrió como todos lo esperaban. Ricardo Arjona hizo de la noche una metamorfosis de emociones y sentimientos, en la que, además, no falto la nostalgia.
El viernes, en punto de las 20:35 horas estaba todo listo: las 3 mil 600 butacas del teatro Metropólitan ocupadas, las luces en el escenario tenían en foco la puerta por donde saldría el cantante-poeta. ¡Por fin! él artista esperado apareció, en medio de los gritos de mujeres que no detuvieron sus impulsos. "¡Arjona, eres único!"; "¡Cuero!" y "¡Papacito!", le decían, a lo que el guatemalteco sólo respondió con una que otra sonrisa cohibida.
La naturalidad y la originalidad son parte esencial de Arjona: Muestra de ello fue la escenografía: una sala, una recámara, una cocina y un romántico balcón. En la intimidad. Estos elementos marcaron la pauta para imaginar que, lejos de estar en un teatro, parecía que el cantante había organizado una fiesta para sus amigos mexicanos.
Las primeras notas de "Ella y él" fueron suficientes para que el público comenzara a corear. Luego, bañado por las luces de colores, Ricardo interpretó un popurrí con algunos de sus primeros éxitos, como "Historia de un taxi", "Señora de las cuatro décadas" y "Si el norte fuera el sur".
Ya para las 21:30, los ánimos de su público se habían calentado y más los de las mujeres, que parecían estar convencidas de que el artista les cantaba a cada una por separado, así que los aplausos, chiflidos y movimiento de manos eran su mejor motivación para llevarse la idea de que Arjona las escuchó.
Sin lugar a dudas, el interprete de "Jesús es verbo, no sustantivo" es de los pocos que no necesitan de una gran producción para demostrar su calidad musical. En el primero de sus conciertos en el Metropólitan cautivó tanto a niños, que no rebasaban los 15 años, como a personas de la tercera edad que, incluso, se dedicaron a susurrarle al oído algunas canciones a su pareja.
"Sin daños a terceros", "Te conozco" y "Dime que no" fueron la continuación del espectáculo que parecía no tener fin, ya que entre más aplaudió la gente, Arjona les respondió con interpretaciones más cargadas de malas y buenas experiencias, historias de amigos y, como de costumbre, aventuras de un joven que se caracteriza por ser consejero, amigo y "hermano de los mexicanos". "Tu reputación" y "Me enseñaste" fueron de las últimas canciones de esa velada inolvidable, en la que con su platica Arjona invitó y motivó a los que, por algún motivo, se sentían solos a mirar la vida con optimismo, valor y endereza.
A las 22:40 horas terminó lo que para más de una chicha resultó inolvidable.
Pero antes, Ricardo les dedicó "Mujeres".
"Esa canción es para ustedes, para los únicos seres humanos que tratan mal a los hombres -risas- y nosotros que nos portamos tan bien...", finalizó.
EMILIO MORALES VALENTIN
Fuente: MÉXICO, El Universal
sábado, 24 de abril de 1999
LOS BORICUAS ACAPARARON LOS PREMIOS BILLBOARD
Ganaron Elvis Crespo, Ricky Martin y Carlos Ponce
MIAMI BEACH/AFP
Los premios Billboard latinos casi se convirtieron en los Billboard boricuas al dominar éstos las categorías tropical y pop con Elvis Crespo y Ricky Martin, respectivamente. El afortunado Crespo, que nació en el Bronx neoyorquino y creció en la Isla del Encanto, se llevó cuatro premios otorgados por la revista del sector discográfico en la categoría tropical-salsa: álbum del año masculino; álbum del año, como nuevo artista; canción caliente por "Suavemente"; y "Latin dance maxi-single" del año, por "Suavemente".
El compatriota de Crespo, Ricky Martin, recibió el premio álbum del año en la categoría pop por Vuelve y la canción caliente pop (hot latin track) del año, por "La bomba". "Quiero agradecer a mi cultura porque sin ella no estaría aquí esta noche", dijo Martin, el pasado jueves en la ciudad de Miami.
Carlos Ponce -cubano de nacimiento que creció en Puerto Rico- se ganó el galardón álbum pop del año, nuevo artista, y reconoció con orgullo lo mucho que lograron este año los artistas "made in Puerto Rico". "Yo creo que la isla es un semillero de cosas buenas, de mucho talento y se lo merece", afirmó Ponce. Es más, por el lado femenino-tropical, se ganó el álbum del año la también boricua Milly Quezada.
Los alojados del hotel donde se celebró la ceremonia -presentada por la cubana-estadounidense Daisy Fuentes y el cómico mexicano-estadounidense Paul Rodríguez- hicieron todo lo posible para avistar a las estrellas, como Carmen Electra (la esposa de Dennis Rodman) y Tito Puente.
La sorpresa de la ceremonia -teniendo en cuenta el impacto puertorriqueño- fue que el artista del año, entre todas las categorías, fue el mexicano Alejandro Fernández. Venció a Martin, Crespo y a otro boricua, Marc Anthony, sin ser galardonado por ninguna canción específica suya.
La canción del año, entre todas las categorías, fue "Por mujeres como tú" de Pepe Aguilar. Y el álbum del año de la categoría pop, femenino, se lo ganó la colombiana Shakira por "¿Dónde están los ladrones?". Para un dúo o grupo, el álbum pop del año fue 15 años después... El Reencuentro. Y en la categoría tropical, el galardón para álbum del año, dúo o grupo, lo recibió Juan Luis Guerra y su 4:40 (Ni es lo mismo ni es igual).
En la categoría mexicana regional, Lucero se llevó el premio álbum del año, femenino, por Cerca de ti y Vicente Fernández el álbum del año, masculino, por Entre el amor y yo. En la misma categoría el álbum del año para un grupo fue Como te recuerdo de los Temerarios, mientras que los galardonados nuevos artistas fueron Los Super Seven.
El guatemalteco Ricardo Arjona se llevó el álbum del año, rock, (Sin daños a terceros); Vico C se ganó el premio de rap, álbum del año, (Aquel que había muerto) y Arturo Sandoval se ganó el álbum jazz latino del año (Hot House).
Los Estefan -algo así como los Reyes de Miami- no se quedaron sin premios: Emilio se llevó el de mejor productor y Gloria se llevó el premio "canción club-bailable del año" ("Oye").
La española Rocío Durcal ganó un premio "Hall of Fame" y Flaco Jiménez -maestro mexicano del acordeón- se ganó el premio de carrera (lifetime achievement).
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
MIAMI BEACH/AFP
Los premios Billboard latinos casi se convirtieron en los Billboard boricuas al dominar éstos las categorías tropical y pop con Elvis Crespo y Ricky Martin, respectivamente. El afortunado Crespo, que nació en el Bronx neoyorquino y creció en la Isla del Encanto, se llevó cuatro premios otorgados por la revista del sector discográfico en la categoría tropical-salsa: álbum del año masculino; álbum del año, como nuevo artista; canción caliente por "Suavemente"; y "Latin dance maxi-single" del año, por "Suavemente".
El compatriota de Crespo, Ricky Martin, recibió el premio álbum del año en la categoría pop por Vuelve y la canción caliente pop (hot latin track) del año, por "La bomba". "Quiero agradecer a mi cultura porque sin ella no estaría aquí esta noche", dijo Martin, el pasado jueves en la ciudad de Miami.
Carlos Ponce -cubano de nacimiento que creció en Puerto Rico- se ganó el galardón álbum pop del año, nuevo artista, y reconoció con orgullo lo mucho que lograron este año los artistas "made in Puerto Rico". "Yo creo que la isla es un semillero de cosas buenas, de mucho talento y se lo merece", afirmó Ponce. Es más, por el lado femenino-tropical, se ganó el álbum del año la también boricua Milly Quezada.
Los alojados del hotel donde se celebró la ceremonia -presentada por la cubana-estadounidense Daisy Fuentes y el cómico mexicano-estadounidense Paul Rodríguez- hicieron todo lo posible para avistar a las estrellas, como Carmen Electra (la esposa de Dennis Rodman) y Tito Puente.
La sorpresa de la ceremonia -teniendo en cuenta el impacto puertorriqueño- fue que el artista del año, entre todas las categorías, fue el mexicano Alejandro Fernández. Venció a Martin, Crespo y a otro boricua, Marc Anthony, sin ser galardonado por ninguna canción específica suya.
La canción del año, entre todas las categorías, fue "Por mujeres como tú" de Pepe Aguilar. Y el álbum del año de la categoría pop, femenino, se lo ganó la colombiana Shakira por "¿Dónde están los ladrones?". Para un dúo o grupo, el álbum pop del año fue 15 años después... El Reencuentro. Y en la categoría tropical, el galardón para álbum del año, dúo o grupo, lo recibió Juan Luis Guerra y su 4:40 (Ni es lo mismo ni es igual).
En la categoría mexicana regional, Lucero se llevó el premio álbum del año, femenino, por Cerca de ti y Vicente Fernández el álbum del año, masculino, por Entre el amor y yo. En la misma categoría el álbum del año para un grupo fue Como te recuerdo de los Temerarios, mientras que los galardonados nuevos artistas fueron Los Super Seven.
El guatemalteco Ricardo Arjona se llevó el álbum del año, rock, (Sin daños a terceros); Vico C se ganó el premio de rap, álbum del año, (Aquel que había muerto) y Arturo Sandoval se ganó el álbum jazz latino del año (Hot House).
Los Estefan -algo así como los Reyes de Miami- no se quedaron sin premios: Emilio se llevó el de mejor productor y Gloria se llevó el premio "canción club-bailable del año" ("Oye").
La española Rocío Durcal ganó un premio "Hall of Fame" y Flaco Jiménez -maestro mexicano del acordeón- se ganó el premio de carrera (lifetime achievement).
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
miércoles, 3 de marzo de 1999
RICARDO ARJONA REGRESÓ A VENEZUELA
Ofrecerá nueve conciertos en el país
Ricardo Arjona prepara su primer disco en vivo
Caracas.- Para presentarse en Puerto Ordaz, Valencia, Maracaibo, San Cristóbal y Caracas llegó el domingo pasado a Venezuela el guatemalteco Ricardo Arjona. Nueve conciertos (cinco de ellos en la Sala Ríos Reyna del Teresa Carreño) donde el intérprete y compositor exprimirá al máximo los temas de su último disco, Sin daños a terceros.
'No creo en la bohemia' fue una de las frases más sorprendentes de este cantante, quien en su rueda de prensa afirmó que para el próximo milenio espera dejarse llevar más que arroparse por los aspectos cronológicos de la historia'.
Supersticioso a medias, sin grandes temores en realidad, Arjona, quien es bastante conocido en Latinoamérica, manifestó que le gustaría en el futuro cambiar la apreciación de España sobre este continente. 'Me gustaría quitar ese complejo que tiene España por tratar de ver nuestros aportes únicamente desde el punto de vista folclórico. En todo caso sería devolverle lo que nos dejaron. En todo caso, tampoco es una meta'.
Sobre el destino no parece tener grandes dudas, pues el cantante no cree sino en sí mismo. 'El destino es más difícil. Cargar maletas sobre mi espalda no me place, no me gustan las lápidas'. RAGO
Fuente: VENEZUELA, El Universal
Ricardo Arjona prepara su primer disco en vivo
Caracas.- Para presentarse en Puerto Ordaz, Valencia, Maracaibo, San Cristóbal y Caracas llegó el domingo pasado a Venezuela el guatemalteco Ricardo Arjona. Nueve conciertos (cinco de ellos en la Sala Ríos Reyna del Teresa Carreño) donde el intérprete y compositor exprimirá al máximo los temas de su último disco, Sin daños a terceros.
'No creo en la bohemia' fue una de las frases más sorprendentes de este cantante, quien en su rueda de prensa afirmó que para el próximo milenio espera dejarse llevar más que arroparse por los aspectos cronológicos de la historia'.
Supersticioso a medias, sin grandes temores en realidad, Arjona, quien es bastante conocido en Latinoamérica, manifestó que le gustaría en el futuro cambiar la apreciación de España sobre este continente. 'Me gustaría quitar ese complejo que tiene España por tratar de ver nuestros aportes únicamente desde el punto de vista folclórico. En todo caso sería devolverle lo que nos dejaron. En todo caso, tampoco es una meta'.
Sobre el destino no parece tener grandes dudas, pues el cantante no cree sino en sí mismo. 'El destino es más difícil. Cargar maletas sobre mi espalda no me place, no me gustan las lápidas'. RAGO
Fuente: VENEZUELA, El Universal
RICARDO ARJONA REGRESA PARA CONTAR NUEVAS HISTORIAS
El intérprete agotó la taquilla del TTC
Desde hace 8 meses el cantautor guatemalteco gira por el continente con Sin daños a terceros, título además que da nombre a su más reciente producción discográfica. El espectáculo que promete mezcla cine, teatro y música con las anécdotas que narra a través de sus canciones. Reconoce que la "fama lo hace ver a uno más bello" y, por otra parte, asegura que el hombre "debe aprender a convivir con los demonios que lleva por dentro"
De pronto esa "señora extraña metida en un escaparate" salió de él. La fama -"esa señora...", - se asomó sin previo aviso para quien pasaba sus días buscando historias que contar a través de sus canciones. Y ha sido esa fama la que lo ha convertido no sólo en el "cantor" sino también en un hombre que no pasa desapercibido. Su tamaño, su bronceado permanente se han hecho más evidentes para Ricardo Arjona, el guatemalteco que con Si el norte fuera el sur, se adueñó del gusto de féminas y caballeros en gran parte del continente. "Antes me hubiese muerto porque voltearan a verme, o porque alguna hubiese atendido a las 18 veces en las que intenté hablarle. Pero no, ahora me da risa eso del `sex-symbol'. Empiezo a creer que la fama lo hace ver a uno más bello", dijo sonreído Ricardo Arjona, quien arrancó suspiros de gran parte de las mujeres que, en la Cota 880 del Hotel Caracas Hilton, esperaban por él.
Apareció todo vestido de negro, con el cabello corto y mucho sentido del humor. Recibió triple disco de platino por las ventas alcanzadas con Sin daños a terceros, su más reciente producción y soltó de una: "Todos decimos lo mismo. Ustedes conocen las palabras que voy a decir en estos momentos, así que la palabra es de ustedes. A la orden".
Y comenzaron las interrogantes. ¿Qué trae con este nuevo show? ¿Le sorprendía el éxito repentino alcanzado en Venezuela? ¿Cómo era el proceso de composición de cada tema?, todas esas preguntas acompañadas de anécdotas, risas y ganas de conversar más y más.
Quien en mayo de 1997 aterrizó por primera vez en el país para presentarse a casa llena en la sala Ríos Reyna del Teresa Carreño, y volvió en noviembre al Poliedro de Caracas, regresó para repetir la historia en el Complejo Cultural de Los Caobos. Con la boletería agotada, Arjona viene para presentar su espectáculo Sin daños a terceros durante 4 fechas (9, 10, 11 y 12 de este mes) así como en varias ciudades del país. "Para esta gira decidimos crear un concepto que venía manejando desde hacía tiempo. Y el resultado es la mezcla de cine, teatro y música en escena. Hace 8 meses que estamos en esto y no dejamos de sorprendernos nosotros mismos en el escenario. Además, este es un formato que te permite improvisar y eso es lo que buscamos".
Cuestión de entrega
No sabe si su inteligencia es directamente proporcional a su tamaño, pero de lo que sí está seguro es de que es "relativa a la persona que tengo en frente". Por otra parte, no siente necesidad de exorcisar los demonios que lleva por dentro porque "hay que aprender a convivir con ellos. Son parte importante de nuestras vidas". No le interesa hablar de su vida privada porque "desde ese momento deja de ser privada". No cree en el destino ni tampoco le interesa saber qué vino a entregarle al mundo. Mucho menos, hace un disco -dice- para que le guste a tal o cual persona, en tal o cual país. "Simplemente es algo para entregar sin importar a quien le guste o no".
Para Ricardo Arjona "no existe tiempo ni espacio ni lugar donde uno tenga la certeza de poder escribir canciones. Si no, nos hubiésemos ido a vivir allá. Lo simpático es que sean las musas las que te ataquen", comentó Arjona. Con su nuevo álbum asume que ha habido un cambio en la estética de sus videos pero "es porque dejé de meterme en lo que no me importaba. Antes de Sin daños a terceros me metía en los guiones, en la producción, prácticamente en todo. Ahora no y por eso es que disfruto más hacer videos".
Viene de una exitosa presentación ante "el monstruo", como se le conoce a la Quinta Vergara, donde cerró el célebre Festival de Viña del Mar, en Chile. Pero antes tuvo un pequeño percance en suelo argentino. Las agencias de noticias reportaron que había lanzado un micrófono y luego abandonado La movida del verano, popular programa de televisión. Pero él cuenta su propia historia. "Tengo mi carácter. No tiré el micrófono pero sí abandoné el programa y lo volvería a hacer 150 veces más. El sonido era un fracaso. Querían que hiciera `playback' pero yo no quería. Nadie escuchó lo que estaba cantando y me fui por respeto a mí y a la gente que me estaba viendo. Sé que se empezaron a decir muchas mentiras y ojalá eso no vaya en detrimento de mi relación con el público argentino, que me ha tratado de maravilla".
Palabras al vuelo
"La mujer está descubriendo que la ebullición del feminismo fue un desastre para ella. Está descubriendo que no hay que competir con el hombre sino contra ella misma. Se dio cuenta de que el complejo debería quedarse en eso y ya".
"Escucho gente que dice que todos los públicos son iguales. Pero estoy en total desacuerdo. Para mí todos los públicos son distintos. Todos expresan sus emociones de manera diferente y eso es lo que me sorprende como artista".
"Vivo de la observación. Esta es una carrera que te permite pisar muchos lugares, conocer mucha gente y eso, a su vez, te activa el `chip' que te inspira para contar historias".
"Tengo 2 o 3 canciones que tocan pasajes de diversos países y los nombro. Pero soy muy supersticioso y creo que nombrar a los países me da mala suerte".
"Intento dejarme llevar y no aferrarme a lo cronológico. El año 2000 representa para nosotros lo mismo que representó 1900 para quienes vivieron esa época. A lo que sí debemos aferrarnos es a la posibilidad de cambiar, de hacerlo todo más vivible que sobrevivible".
"Nadie debería dar consejos a nadie. Hay que llevarse golpes para aprender en la vida. Los adultos no deberían dar consejos".
"Creo mucho en el libre albedrío. En la posibilidad de que las decisiones tuyas sean buenas sólo para ti y no para los otros".
HILDA LUGO CONDE
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
Desde hace 8 meses el cantautor guatemalteco gira por el continente con Sin daños a terceros, título además que da nombre a su más reciente producción discográfica. El espectáculo que promete mezcla cine, teatro y música con las anécdotas que narra a través de sus canciones. Reconoce que la "fama lo hace ver a uno más bello" y, por otra parte, asegura que el hombre "debe aprender a convivir con los demonios que lleva por dentro"
De pronto esa "señora extraña metida en un escaparate" salió de él. La fama -"esa señora...", - se asomó sin previo aviso para quien pasaba sus días buscando historias que contar a través de sus canciones. Y ha sido esa fama la que lo ha convertido no sólo en el "cantor" sino también en un hombre que no pasa desapercibido. Su tamaño, su bronceado permanente se han hecho más evidentes para Ricardo Arjona, el guatemalteco que con Si el norte fuera el sur, se adueñó del gusto de féminas y caballeros en gran parte del continente. "Antes me hubiese muerto porque voltearan a verme, o porque alguna hubiese atendido a las 18 veces en las que intenté hablarle. Pero no, ahora me da risa eso del `sex-symbol'. Empiezo a creer que la fama lo hace ver a uno más bello", dijo sonreído Ricardo Arjona, quien arrancó suspiros de gran parte de las mujeres que, en la Cota 880 del Hotel Caracas Hilton, esperaban por él.
Apareció todo vestido de negro, con el cabello corto y mucho sentido del humor. Recibió triple disco de platino por las ventas alcanzadas con Sin daños a terceros, su más reciente producción y soltó de una: "Todos decimos lo mismo. Ustedes conocen las palabras que voy a decir en estos momentos, así que la palabra es de ustedes. A la orden".
Y comenzaron las interrogantes. ¿Qué trae con este nuevo show? ¿Le sorprendía el éxito repentino alcanzado en Venezuela? ¿Cómo era el proceso de composición de cada tema?, todas esas preguntas acompañadas de anécdotas, risas y ganas de conversar más y más.
Quien en mayo de 1997 aterrizó por primera vez en el país para presentarse a casa llena en la sala Ríos Reyna del Teresa Carreño, y volvió en noviembre al Poliedro de Caracas, regresó para repetir la historia en el Complejo Cultural de Los Caobos. Con la boletería agotada, Arjona viene para presentar su espectáculo Sin daños a terceros durante 4 fechas (9, 10, 11 y 12 de este mes) así como en varias ciudades del país. "Para esta gira decidimos crear un concepto que venía manejando desde hacía tiempo. Y el resultado es la mezcla de cine, teatro y música en escena. Hace 8 meses que estamos en esto y no dejamos de sorprendernos nosotros mismos en el escenario. Además, este es un formato que te permite improvisar y eso es lo que buscamos".
Cuestión de entrega
No sabe si su inteligencia es directamente proporcional a su tamaño, pero de lo que sí está seguro es de que es "relativa a la persona que tengo en frente". Por otra parte, no siente necesidad de exorcisar los demonios que lleva por dentro porque "hay que aprender a convivir con ellos. Son parte importante de nuestras vidas". No le interesa hablar de su vida privada porque "desde ese momento deja de ser privada". No cree en el destino ni tampoco le interesa saber qué vino a entregarle al mundo. Mucho menos, hace un disco -dice- para que le guste a tal o cual persona, en tal o cual país. "Simplemente es algo para entregar sin importar a quien le guste o no".
Para Ricardo Arjona "no existe tiempo ni espacio ni lugar donde uno tenga la certeza de poder escribir canciones. Si no, nos hubiésemos ido a vivir allá. Lo simpático es que sean las musas las que te ataquen", comentó Arjona. Con su nuevo álbum asume que ha habido un cambio en la estética de sus videos pero "es porque dejé de meterme en lo que no me importaba. Antes de Sin daños a terceros me metía en los guiones, en la producción, prácticamente en todo. Ahora no y por eso es que disfruto más hacer videos".
Viene de una exitosa presentación ante "el monstruo", como se le conoce a la Quinta Vergara, donde cerró el célebre Festival de Viña del Mar, en Chile. Pero antes tuvo un pequeño percance en suelo argentino. Las agencias de noticias reportaron que había lanzado un micrófono y luego abandonado La movida del verano, popular programa de televisión. Pero él cuenta su propia historia. "Tengo mi carácter. No tiré el micrófono pero sí abandoné el programa y lo volvería a hacer 150 veces más. El sonido era un fracaso. Querían que hiciera `playback' pero yo no quería. Nadie escuchó lo que estaba cantando y me fui por respeto a mí y a la gente que me estaba viendo. Sé que se empezaron a decir muchas mentiras y ojalá eso no vaya en detrimento de mi relación con el público argentino, que me ha tratado de maravilla".
Palabras al vuelo
"La mujer está descubriendo que la ebullición del feminismo fue un desastre para ella. Está descubriendo que no hay que competir con el hombre sino contra ella misma. Se dio cuenta de que el complejo debería quedarse en eso y ya".
"Escucho gente que dice que todos los públicos son iguales. Pero estoy en total desacuerdo. Para mí todos los públicos son distintos. Todos expresan sus emociones de manera diferente y eso es lo que me sorprende como artista".
"Vivo de la observación. Esta es una carrera que te permite pisar muchos lugares, conocer mucha gente y eso, a su vez, te activa el `chip' que te inspira para contar historias".
"Tengo 2 o 3 canciones que tocan pasajes de diversos países y los nombro. Pero soy muy supersticioso y creo que nombrar a los países me da mala suerte".
"Intento dejarme llevar y no aferrarme a lo cronológico. El año 2000 representa para nosotros lo mismo que representó 1900 para quienes vivieron esa época. A lo que sí debemos aferrarnos es a la posibilidad de cambiar, de hacerlo todo más vivible que sobrevivible".
"Nadie debería dar consejos a nadie. Hay que llevarse golpes para aprender en la vida. Los adultos no deberían dar consejos".
"Creo mucho en el libre albedrío. En la posibilidad de que las decisiones tuyas sean buenas sólo para ti y no para los otros".
HILDA LUGO CONDE
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
lunes, 1 de marzo de 1999
RICARDO ARJONA UNA BOMBA LACRIMÓGENA
Quito. 1 mar 99. Estuve a punto de no ir por un criterio más de amor propio que de nada. Me había venido convenciendo que sería una auto demostración del más puro masoquismo. Y no me equivoqué.
El anunciado concierto del guatemalteco Ricardo Arjona resultó una verdadera bomba lacrimógena, y encima, de la mejor calidad.
En un concierto que duró dos horas y cuarto, pero que pareció, por su dinámica, mucho más corto, se pudo ver a Arjona tal como es.
Su poesía, tal vez cotidiana, volvió a ser la protagonista del nuevo repertorio de su última producción "Sin daños a terceros". Un amor de barrio, una apología a la desnudez, un grito desesperado al tormentoso amor que no va más y un homenaje a la ambivalencia del "no" en las relaciones, son los temas que parecen haber dejado de lado, por el momento, a su música de alto contenido político y social, como fueron sus temas de "Si el Norte fuera el Sur", que también cantó.
Y de vez en cuando, principalmente cuando regresaba a sus "inmortales", arregladas en rompecabezas (léase rompecorazones), volví a arrepentirme.
Pero, en un fenómeno de masas sorprendente, de pronto me sentí identificada con la rubia señorita que, aunque bien abrazada de su pareja, derramaba amargas lágrimas con "Se nos muere el amor", y con la de más allá que bailaba, súper ubicada, supongo, con "Señora de las cuatro décadas".
También ayudaron el joven de atrás que pedía a gritos que le dijeran que no, mientras su "ella" parecía querer exactamente lo contrario. Y al compás de "Te conozco" y "Me enseñaste" se me quitaron las inhibiciones. Al fin de cuentas, ¿cuántas veces se puede una amargar "en vivo"?
El público respondió, sin duda. Más de 18 mil personas coreaban las viejas y, sorprendentemente, las nuevas canciones. El cantante también transmitió, mientras recitaba, como solo el lo sabe hacer, en un simulado cuarto de estar, puesto como escenario.
EL QUEDADO FUERA
¿Cómo estuvo el concierto?, me preguntaron al llegar a casa.
Al parecer, en mi cara no reflejaba las muchas emociones sentidas en cada melodía que escuché detrás de la malla que separa al gigantesco Rumiñahui de la calle Ladrón de Guevara.
Sentado en la vereda, con otros muchos románticos, nos dedicamos a insultar a los 'señores' revendedores, quienes, por una entrada general pedían hasta 180 mil sucres.
Todo esto, claro, no podía evitar las lágrimas de una fan que jamás pudo corear su canción favorita:
"Olvidarte". Sin embargo, al escucharla desde la calle, la frustrada soltó una lágrima y gritó, al revendedor de turno, un insulto tan grueso como la "Reputación" de una imagen cantada por Arjona.
Y bueno, no quiero amargarme, espero que para la próxima, afuera haya más revendedores sin plata, que desilusionados sin concierto. (DIARIO HOY) (P. 8-A)
Copyright 1990-2000 Servidatos S.A
servidat@hoy.net
Fuente: ECUADOR, El Diario de Hoy
El anunciado concierto del guatemalteco Ricardo Arjona resultó una verdadera bomba lacrimógena, y encima, de la mejor calidad.
En un concierto que duró dos horas y cuarto, pero que pareció, por su dinámica, mucho más corto, se pudo ver a Arjona tal como es.
Su poesía, tal vez cotidiana, volvió a ser la protagonista del nuevo repertorio de su última producción "Sin daños a terceros". Un amor de barrio, una apología a la desnudez, un grito desesperado al tormentoso amor que no va más y un homenaje a la ambivalencia del "no" en las relaciones, son los temas que parecen haber dejado de lado, por el momento, a su música de alto contenido político y social, como fueron sus temas de "Si el Norte fuera el Sur", que también cantó.
Y de vez en cuando, principalmente cuando regresaba a sus "inmortales", arregladas en rompecabezas (léase rompecorazones), volví a arrepentirme.
Pero, en un fenómeno de masas sorprendente, de pronto me sentí identificada con la rubia señorita que, aunque bien abrazada de su pareja, derramaba amargas lágrimas con "Se nos muere el amor", y con la de más allá que bailaba, súper ubicada, supongo, con "Señora de las cuatro décadas".
También ayudaron el joven de atrás que pedía a gritos que le dijeran que no, mientras su "ella" parecía querer exactamente lo contrario. Y al compás de "Te conozco" y "Me enseñaste" se me quitaron las inhibiciones. Al fin de cuentas, ¿cuántas veces se puede una amargar "en vivo"?
El público respondió, sin duda. Más de 18 mil personas coreaban las viejas y, sorprendentemente, las nuevas canciones. El cantante también transmitió, mientras recitaba, como solo el lo sabe hacer, en un simulado cuarto de estar, puesto como escenario.
EL QUEDADO FUERA
¿Cómo estuvo el concierto?, me preguntaron al llegar a casa.
Al parecer, en mi cara no reflejaba las muchas emociones sentidas en cada melodía que escuché detrás de la malla que separa al gigantesco Rumiñahui de la calle Ladrón de Guevara.
Sentado en la vereda, con otros muchos románticos, nos dedicamos a insultar a los 'señores' revendedores, quienes, por una entrada general pedían hasta 180 mil sucres.
Todo esto, claro, no podía evitar las lágrimas de una fan que jamás pudo corear su canción favorita:
"Olvidarte". Sin embargo, al escucharla desde la calle, la frustrada soltó una lágrima y gritó, al revendedor de turno, un insulto tan grueso como la "Reputación" de una imagen cantada por Arjona.
Y bueno, no quiero amargarme, espero que para la próxima, afuera haya más revendedores sin plata, que desilusionados sin concierto. (DIARIO HOY) (P. 8-A)
Copyright 1990-2000 Servidatos S.A
servidat@hoy.net
Fuente: ECUADOR, El Diario de Hoy
sábado, 27 de febrero de 1999
SIN HACER DAÑO A TERCEROS, ARJONA CANTA HOY EN QUITO
Quito. 27 feb 99. Considerado uno de los mejores cantautores latinoamericanos de la actualidad, el guatemalteco Ricardo Arjona, ofrecerá hoy, a las 19h00, un concierto en el Coliseo Rumiñahui de Quito.
Arjona, quien hace poco, y con gran éxito, actuó en el Festival Internacional 'Viña del Mar', fue el ganador de la "Gaviota de Plata", el trofeo del certamen musical.
Este artista ha sido el creador de éxitos como: "Mujeres", "Te conozco", "Señora de las cuatro décadas", "Tu reputación", "Si el norte fuera el sur", "Me enseñaste", y "Dime que no".
Quizá un "gran poeta" para algunos y "filósofo de kermés", para otros, Ricardo Arjona, ha sido últimamente centro de atracción para las críticas y comentarios.
Lo cierto es que aunque sin ser del gusto de todos, este artista ha logrado ocupar los primeros lugares de popularidad en varios países de América Latina y Europa.
Alto, de mirada profunda y apariencia tosca, Arjona, presentará en este escenario capitalino, los temas de su nuevo disco "Sin daños a terceros", con el que recientemente obtuvo un disco de oro.
Este álbum mantiene el mismo estilo y fuerza de sus trabajos anteriores. (DIARIO HOY) (P.3-C)
Por Rafaela Barona
Copyright 1990-2000 Servidatos S.A
servidat@hoy.net
Fuente: ECUADOR, El Diario de Hoy
Arjona, quien hace poco, y con gran éxito, actuó en el Festival Internacional 'Viña del Mar', fue el ganador de la "Gaviota de Plata", el trofeo del certamen musical.
Este artista ha sido el creador de éxitos como: "Mujeres", "Te conozco", "Señora de las cuatro décadas", "Tu reputación", "Si el norte fuera el sur", "Me enseñaste", y "Dime que no".
Quizá un "gran poeta" para algunos y "filósofo de kermés", para otros, Ricardo Arjona, ha sido últimamente centro de atracción para las críticas y comentarios.
Lo cierto es que aunque sin ser del gusto de todos, este artista ha logrado ocupar los primeros lugares de popularidad en varios países de América Latina y Europa.
Alto, de mirada profunda y apariencia tosca, Arjona, presentará en este escenario capitalino, los temas de su nuevo disco "Sin daños a terceros", con el que recientemente obtuvo un disco de oro.
Este álbum mantiene el mismo estilo y fuerza de sus trabajos anteriores. (DIARIO HOY) (P.3-C)
Por Rafaela Barona
Copyright 1990-2000 Servidatos S.A
servidat@hoy.net
Fuente: ECUADOR, El Diario de Hoy
jueves, 18 de febrero de 1999
ARJONA PERDIÓ EL CONTROL
AFP. Buenos Aires
El cantante guatemalteco Ricardo Arjona abandonó abruptamente, incluso arrojando el micrófono, el programa de televisión La movida del verano, que conduce el animador Juan Alberto Mateyko, molestado por problemas de audio.
Fuentes de la organización del espectáculo, realizado en un anfiteatro del Parque de la Costa (al norte de Buenos Aires), informaron a la prensa de que el cantante centroamericano se retiró del escenario ofuscado por los problemas en el audio, pese a que, a pedido de Arjona, el técnico de sonido llegó especialmente de Estados Unidos.
Luego de cantar una primera canción, interrumpió su actuación por problemas en la "pista de sonido" y se retiró fastidiado, pese a que los inconvenientes técnicos eran "solucionables", destacaron las fuentes.
El propio Mateyko explicó que el cantante "no quiso esperar" a que el problema fuera solventado, y agregó que "arrojó un micrófono y se fue".
Fuente: COSTA RICA, La Nación Digital, Revista Viva
El cantante guatemalteco Ricardo Arjona abandonó abruptamente, incluso arrojando el micrófono, el programa de televisión La movida del verano, que conduce el animador Juan Alberto Mateyko, molestado por problemas de audio.
Fuentes de la organización del espectáculo, realizado en un anfiteatro del Parque de la Costa (al norte de Buenos Aires), informaron a la prensa de que el cantante centroamericano se retiró del escenario ofuscado por los problemas en el audio, pese a que, a pedido de Arjona, el técnico de sonido llegó especialmente de Estados Unidos.
Luego de cantar una primera canción, interrumpió su actuación por problemas en la "pista de sonido" y se retiró fastidiado, pese a que los inconvenientes técnicos eran "solucionables", destacaron las fuentes.
El propio Mateyko explicó que el cantante "no quiso esperar" a que el problema fuera solventado, y agregó que "arrojó un micrófono y se fue".
Fuente: COSTA RICA, La Nación Digital, Revista Viva
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