El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona señaló que en su próximo disco compartirá con el público una antología de temas a los que se refirió como "muy íntimos".
"El siguiente disco es una especie de recopilación, una antología de canciones que se han ido quedando en el camino... estoy seguro que será sumamente íntimo y que quiero compartir con el público", dijo Arjona al diario Reforma.
Arjona comentó que su nueva producción, que espera grabar este año, incluirá temas que hablan del amor en diferentes ángulos. El compositor de Señora de las cuatro décadas, era esperado en la norteña ciudad de Monterrey donde ofrecerá una serie de recitales en el marco de una gira que promueve su reciente y polémico disco Si el norte fuera el sur.
Arjona agregó, respecto a su próximo disco, que lo conformarán temas que se quedaron en el camino y que desconocía si sería romántico, porque igual podría abordar temas de amor o manifestar su inconformidad "con ciertas cosas que hay que señalar".
"Son temas que fui dejando a lo largo de toda mi carrera", agregó Arjona, quien dijo estar sorprendido por el éxito de su reciente disco, que a decir de una portavoz de la firma Sony-Music, alcanzó la cifra de 270.000 copias vendidas.
Arjona señaló que si bien su disco Si el norte fuera el sur ha sido censurado por algunas radioemisoras, le sorprendía el número de discos vendidos, lo que reflejaba el favor del público.
"Estoy sorprendido porque el disco ha tenido mucha difusión, ya que los temas asustaban a mucha gente. El único sector que no se asustó fue el público, cosa que me agrada muchísimo", señaló.
El tema que da título al disco y otro, Tu reputación, no escaparon a la censura de algunas radioemisoras, sin embargo, Angélica Macías, portavoz de la firma fonográfica que distribuye los discos de Arjona, dijo que la cifras eran favorables.
Fuente: COSTA RICA, La Nación, Revista Viva
jueves, 29 de mayo de 1997
martes, 20 de mayo de 1997
ARJONA FUE MORDIDO POR UNA FAN ENAMORADA
Hasta el sábado estuvo en Venezuela Ricardo Arjona. El cantautor guatemalteco ofreció dos conciertos a sala llena en el Teresa Carreño, donde el público se encendió al máximo. Incluso, un ejecutivo de su disquera comentó que ``ni él mismo se cree lo que está pasando'', con miles de voces coreando sus canciones y aplausos particularmente estruendosos.
Pero no todo fue calor ni color de rosa. En la presentación del viernes, falló la seguridad del local y una de las fans, que logró montarse en el escenario, le pegó tremendo mordisco al artista, quien se puso bravo y decidió terminar cuanto antes. Por eso no repitió lo que hizo la noche anterior, cuando salió para ofrecerle al público cuatro temas más, entre los que incluyó ``Me enseñaste'', composición que regularmente excluye de su repertorio, porque no le gusta.
El cuento de la fan enloquecida, lo acompañó con un comentario sobre uno de sus miedos más persistentes: ``Cuando hay una gran fanaticada, me da la impresión de que no oyen lo que canto''. A esta situación y a su deseo de lograr un ambiente íntimo, responde el hecho de que no quiera cantar en el Poliedro.
Arjona estará nuevamente en Venezuela, durante el mes de diciembre, con la intención de realizar algunas presentaciones más en Caracas y en el interior del país.
O.S.
LEYENDA: El cantante se fue disgustado
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
Pero no todo fue calor ni color de rosa. En la presentación del viernes, falló la seguridad del local y una de las fans, que logró montarse en el escenario, le pegó tremendo mordisco al artista, quien se puso bravo y decidió terminar cuanto antes. Por eso no repitió lo que hizo la noche anterior, cuando salió para ofrecerle al público cuatro temas más, entre los que incluyó ``Me enseñaste'', composición que regularmente excluye de su repertorio, porque no le gusta.
El cuento de la fan enloquecida, lo acompañó con un comentario sobre uno de sus miedos más persistentes: ``Cuando hay una gran fanaticada, me da la impresión de que no oyen lo que canto''. A esta situación y a su deseo de lograr un ambiente íntimo, responde el hecho de que no quiera cantar en el Poliedro.
Arjona estará nuevamente en Venezuela, durante el mes de diciembre, con la intención de realizar algunas presentaciones más en Caracas y en el interior del país.
O.S.
LEYENDA: El cantante se fue disgustado
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
VÍCTIMA DE UNA VAMPIRA
El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona se marchó impresionado. Durante el último concierto que ofreció en el Teresa Carreño, el viernes pasado, una fans, imitadora de Drácula, le pegó tremendo mordisco que lo puso de mal humor.
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
sábado, 17 de mayo de 1997
EL DEBUT CON GLORIA DE LA TROVA DE LOS NOVENTA
Hace un año, muy pocos en Venezuela conocían al cantautor guatemalteco. Ahora es un ídolo. La fama le ha puesto luces de estrella rock a su traje de trovador. Sus dos conciertos en el Teresa Carreño muestran el éxito de su propuesta lírica y musical ante un público ansioso de que le canten las verdades
RAFAEL OSIO CABRICES
Cuando se plegaron las cortinas de la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, a las 8:20 de la noche, ya el público -con un promedio de edad de 25 años- tenía las manos ardiendo de tanto aplaudir, impaciente porque comenzara el espectáculo. En el escenario estaba una calle, un trozo de plaza con cinco faroles, un conjunto de fachadas que incluían la de un modesto hotel, la del Bar La Cita y la de la Abarrotería del Amor. Los músicos conversaban y leían el periódico en los bancos de la plaza. Poco a poco fueron tomando sus posiciones entre los gritos de la audiencia. Y empezó la música, tranquila al principio, y ya más dinámica cuando Ricardo Arjona comenzó a cantar, escondido en la penumbra.
Inició con ``Noticiero'', aquel tema que describe en tono de amarga sátira la tragicómica realidad latinoamericana. Una luz cenital reveló que estaba leyendo el diario, sobre una de esas sillas que usan los clientes de los lustrabotas en las viejas plazas. El cantante caminaba de un lado a otro del escenario, sin bailar jamás, con la actitud de quien narra anécdotas a un grupo de amigos.
Era tanto el entusiasmo de la gente, y tan eficiente el clima de camaradería que fue fomentando la actuación de Arjona y su banda de siete músicos y dos coristas, que la sala parecía más pequeña. Por momentos, hacía efecto la ilusión de que se estaba más bien en la cantina de alguna ciudad mediana, que no eran miles los presentes sino una docena de personas sentadas alrededor del alma de la fiesta, Arjona, todo de negro y de melena suelta. Saludó al terminar un trío de piezas movidas y dijo que ``si nosotros estamos haciendo lo que nos gusta, y ustedes están aquí por su propio gusto, entonces lo que va a salir de aquí es un bombardeo de emociones''.
Fue una profecía certera. El público coreó todas las canciones, y se puso de pie hasta en las baladas. Bailó con la famosa ``Taxi'' y enseguida aprobó la explicación del cantautor acerca de por qué, para ser amantes, el hombre y la mujer deben ser distintos. ``A mí me bastaron 14 días para aburrirme de una relación perfecta en la que siempre estábamos de acuerdo''. contó.
La parte femenina del aforo fue la más entusiasta. Posiblemente Arjona sea el más notorio caso del trovador que se transforma en sex symbol. Varias muchachas intentaron subirse al escenario y dos de ellas lo lograron, lo que Arjona premió con un cariñoso beso en la mejilla. Otras dos le llevaron flores. Cuando cantó junto a una de sus coristas, sentados ambos en un banco, una de las féminas gritó ``qué envidia!''. Si además hubiera bailado, más allá de sus manotazos al aire y sus brazos abiertos en cruz -las comas y puntos de sus discursos- , tal vez hubiera causado un arranque de histeria colectiva. Las mujeres a las que tanto canta amenazaban con derribar el teatro.
La banda multinacional superó las expectativas. Quien más se preocupó por obtener los vítores fue el saxofonista, de origen cubano. Una de las coristas, de brillante pelo negro, sorprendió con su destreza de soprano. El baterista brindó un solo satisfactorio por lo original y un geniecillo de boina roja se robó el show tocando la guitarra acústica, el bandoneón y el piano. Con este último, a solas con el cantante, el virtuoso hizo la que fue la mejor interpretación de todo el concierto, ``La chica de la tele''. Otras grandes piezas fueron ``Tu reputación'', ``Me enseñaste'', ``Ella y él'' y ``Si el Norte fuera el Sur'', de intención rocanrolera. En el regreso, luego de la primera despedida, Arjona cantó solo con su guitarra dos piezas más y estrenó un tema contra el aborto. Cerró con ``Mujeres''. El concierto de dos horas tuvo un valor agregado en el juego de luces y flaqueó en el sonido. La guitarra eléctrica y la percusión auxiliar se perdían bajo los demás instrumentos y la potente voz del guatemalteco. Ricardo Arjona dio más de lo que se esperaba, un show con alma y de primera, que le garantiza nuevos fanáticos y más conciertos en los años por venir.
LEYENDA:
Posiblemente Arjona sea el más notorio caso del trovador que se transforma en sex symbol
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
RAFAEL OSIO CABRICES
Cuando se plegaron las cortinas de la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, a las 8:20 de la noche, ya el público -con un promedio de edad de 25 años- tenía las manos ardiendo de tanto aplaudir, impaciente porque comenzara el espectáculo. En el escenario estaba una calle, un trozo de plaza con cinco faroles, un conjunto de fachadas que incluían la de un modesto hotel, la del Bar La Cita y la de la Abarrotería del Amor. Los músicos conversaban y leían el periódico en los bancos de la plaza. Poco a poco fueron tomando sus posiciones entre los gritos de la audiencia. Y empezó la música, tranquila al principio, y ya más dinámica cuando Ricardo Arjona comenzó a cantar, escondido en la penumbra.
Inició con ``Noticiero'', aquel tema que describe en tono de amarga sátira la tragicómica realidad latinoamericana. Una luz cenital reveló que estaba leyendo el diario, sobre una de esas sillas que usan los clientes de los lustrabotas en las viejas plazas. El cantante caminaba de un lado a otro del escenario, sin bailar jamás, con la actitud de quien narra anécdotas a un grupo de amigos.
Era tanto el entusiasmo de la gente, y tan eficiente el clima de camaradería que fue fomentando la actuación de Arjona y su banda de siete músicos y dos coristas, que la sala parecía más pequeña. Por momentos, hacía efecto la ilusión de que se estaba más bien en la cantina de alguna ciudad mediana, que no eran miles los presentes sino una docena de personas sentadas alrededor del alma de la fiesta, Arjona, todo de negro y de melena suelta. Saludó al terminar un trío de piezas movidas y dijo que ``si nosotros estamos haciendo lo que nos gusta, y ustedes están aquí por su propio gusto, entonces lo que va a salir de aquí es un bombardeo de emociones''.
Fue una profecía certera. El público coreó todas las canciones, y se puso de pie hasta en las baladas. Bailó con la famosa ``Taxi'' y enseguida aprobó la explicación del cantautor acerca de por qué, para ser amantes, el hombre y la mujer deben ser distintos. ``A mí me bastaron 14 días para aburrirme de una relación perfecta en la que siempre estábamos de acuerdo''. contó.
La parte femenina del aforo fue la más entusiasta. Posiblemente Arjona sea el más notorio caso del trovador que se transforma en sex symbol. Varias muchachas intentaron subirse al escenario y dos de ellas lo lograron, lo que Arjona premió con un cariñoso beso en la mejilla. Otras dos le llevaron flores. Cuando cantó junto a una de sus coristas, sentados ambos en un banco, una de las féminas gritó ``qué envidia!''. Si además hubiera bailado, más allá de sus manotazos al aire y sus brazos abiertos en cruz -las comas y puntos de sus discursos- , tal vez hubiera causado un arranque de histeria colectiva. Las mujeres a las que tanto canta amenazaban con derribar el teatro.
La banda multinacional superó las expectativas. Quien más se preocupó por obtener los vítores fue el saxofonista, de origen cubano. Una de las coristas, de brillante pelo negro, sorprendió con su destreza de soprano. El baterista brindó un solo satisfactorio por lo original y un geniecillo de boina roja se robó el show tocando la guitarra acústica, el bandoneón y el piano. Con este último, a solas con el cantante, el virtuoso hizo la que fue la mejor interpretación de todo el concierto, ``La chica de la tele''. Otras grandes piezas fueron ``Tu reputación'', ``Me enseñaste'', ``Ella y él'' y ``Si el Norte fuera el Sur'', de intención rocanrolera. En el regreso, luego de la primera despedida, Arjona cantó solo con su guitarra dos piezas más y estrenó un tema contra el aborto. Cerró con ``Mujeres''. El concierto de dos horas tuvo un valor agregado en el juego de luces y flaqueó en el sonido. La guitarra eléctrica y la percusión auxiliar se perdían bajo los demás instrumentos y la potente voz del guatemalteco. Ricardo Arjona dio más de lo que se esperaba, un show con alma y de primera, que le garantiza nuevos fanáticos y más conciertos en los años por venir.
LEYENDA:
Posiblemente Arjona sea el más notorio caso del trovador que se transforma en sex symbol
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
ARJONA DESECHARÍA A LOS MILITARES EN LATINOAMÉRICA
Abriría más escuelas; prefiere a García Márquez que a McDonald
CARACAS, 16 de mayo (AFP).- El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona, quien esta semana se presenta en el ultramoderno teatro Teresa Carreño de Caracas, declaró a la prensa venezolana que "lo primero que le quitaría a América Latina serían los militares y agregaría más escuelas.
"En Guatemala se destina un amplio presupuesto para los militares y el resto para los demás", señaló en declaraciones divulgadas este viernes.
El cantautor de 33 años que promociona su última producción, "Si el norte fuera el sur", dijo que con este disco "tuve chance de burlarme de los norteamericanos y no lo desaproveché.
"A pesar de todas las vicisitudes que vivimos como latinoamericanos, prefiero a (Gabriel) García Márquez que a McDonald. Aquí tenemos mucho talento para crear", asevera.
El intérprete de "Historia de un taxi", "Animal nocturno" y "Jesús verbo" sostuvo, sin embargo, que no trata de cambiar al mundo con sus canciones: "las revoluciones van acompañadas de canciones y no generadas por ellas", aclara.
En torno al éxito de las letras, expresó que "no tengo la menor idea porque no existen fórmulas ... Lo más valioso que tengo es la libertad de la cual gozo para escribir. En un mundo carente de utopías lo único que tenemos es sorprendernos a nosotros mismos".
Del mismo modo replicó, ante la censura en algunos países a sus temas, que "el problema es de ellos (los censores) no mío; no puedo crear temas para que no me censuren", remató.
Arjona remarcó, por otra parte, que "los artistas sabemos que si tenemos éxito en México, Venezuela, Argentina o España tenemos un automático reconocimiento en los otros países".
Fuente: MÉXICO, El Universal.
CARACAS, 16 de mayo (AFP).- El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona, quien esta semana se presenta en el ultramoderno teatro Teresa Carreño de Caracas, declaró a la prensa venezolana que "lo primero que le quitaría a América Latina serían los militares y agregaría más escuelas.
"En Guatemala se destina un amplio presupuesto para los militares y el resto para los demás", señaló en declaraciones divulgadas este viernes.
El cantautor de 33 años que promociona su última producción, "Si el norte fuera el sur", dijo que con este disco "tuve chance de burlarme de los norteamericanos y no lo desaproveché.
"A pesar de todas las vicisitudes que vivimos como latinoamericanos, prefiero a (Gabriel) García Márquez que a McDonald. Aquí tenemos mucho talento para crear", asevera.
El intérprete de "Historia de un taxi", "Animal nocturno" y "Jesús verbo" sostuvo, sin embargo, que no trata de cambiar al mundo con sus canciones: "las revoluciones van acompañadas de canciones y no generadas por ellas", aclara.
En torno al éxito de las letras, expresó que "no tengo la menor idea porque no existen fórmulas ... Lo más valioso que tengo es la libertad de la cual gozo para escribir. En un mundo carente de utopías lo único que tenemos es sorprendernos a nosotros mismos".
Del mismo modo replicó, ante la censura en algunos países a sus temas, que "el problema es de ellos (los censores) no mío; no puedo crear temas para que no me censuren", remató.
Arjona remarcó, por otra parte, que "los artistas sabemos que si tenemos éxito en México, Venezuela, Argentina o España tenemos un automático reconocimiento en los otros países".
Fuente: MÉXICO, El Universal.
viernes, 16 de mayo de 1997
RICARDO ARJONA: UN CANTANTE QUE DESCONOCE SU REPUTACIÓN
Caracas.- El artista guatemalteco llegó vestido con sencillez, con ese porte de hombre originario, de vaquero latinoamericano, que lo caracteriza. Y no había entrando a la sala del Caracas Hilton donde se efectuó el encuentro con los medios, cuando ya Ricardo Arjona recibía un disco de oro y otro de platino por su trabajo Si el norte fuera el sur, así como un tardío plato dorado por Historias, su anterior CD.
En un principio, este bardo que se mofa de los supermercados y la vida sintética, respondió con vehemencia a la avanlancha de preguntas y rayos de flashes que llovían sobre su robusta figura.
Luego, cuando la prensa le permitió relajarse, Arjona destiló esa gracia que demuestra en sus canciones. Sus ideas fueron claras y tan vitales como el momento que atraviesa. Y aunque semeje un tipo rudo que doma caballos, más de uno quedó sorprendido ante la espontaneidad de este maya del estrellato.
_ ¿Le canta a sus vivencias?
_ Sería muy difícil escribir únicamente de lo que me pasa. Uno debe salirse un poco de si mismo, relatar de lo que no posees, tus anhelos.
_ ¿Cómo hace para que sus canciones suenen cotidianas?
_ No tengo ni la menor idea. No existe ninguna fórmula para hacer una composición, si me manejara por un formato me moriría de tristeza. En un mundo que ha perdido las creencias, sólo nos queda sorprendernos a nosotros mismos.
_ ¿Crea desde la turbulencia?
_ He tenido una vida turbulenta y episodios complicados. Es una ecuación simple, la gente que ha vivido mucho tiene mucho que contar.
_ ¿Se considera un trovador?
_ Yo trato de despojarme siempre de este tipo de adjetivos, prefiero andar liviano por la vida.
_ Su pieza Si el norte fuera el sur parece encajar en ese estilo.
_ Esa canción es más bien una añoranza, un juego folclórico caricaturesco que busca colocar el poder al revés. Trato de burlarme de los norteamericanos porque ellos se han burlado mucho de nosotros. Es algo divertido.
_ ¿No piensa que su lírica es política?
_ En el común de las ruedas de prensa a las que asisto me preguntan más de política que de música. No creo que ustedes hayan visto un político cantando. Aunque hice este comentario en Ecuador y me respondieron muy bien.
_ ¿Se considera antimachista?
_ Los hombres somos machos porque lo bebimos del pecho de la madre y ojo se trata de una mujer. Yo presento una sarta de complejos machistas. Y es que ser hombre no es una tarea nada fácil: demostramos poco, lloramos menos y eso nos hace débiles. En cambio las mujeres son más fuertes en ese aspecto. No veo por ningún lado esa supuesta debilidad femenina, ellas deciden todo. Ahora solamente una mujer realizada, buena madre y buena cocinera, puede competir con el hombre.
_ ¿La pieza Tu reputación parece un desmentido de esta postura machista?
_ La idea de esa canción era tomar a cualquier chica de los barrios latinoamericanos, que pierden su reputación al salir de su casa. No se trata de una prostituta como muchos creen. Habla de que la sensualidad no se aprende en ningún libro de textos.
_ ¿Y cómo es la reputación de Ricardo Arjona?
_ ¿Mi reputación?, no sé. Llevo 33 años viviendo conmigo mismo y no puedo tomar distancia para decir como soy. Sólo sé que me enamoro muchas veces y eso hace sentir como un tonto.
Fuente: VENEZUELA, El Universal
En un principio, este bardo que se mofa de los supermercados y la vida sintética, respondió con vehemencia a la avanlancha de preguntas y rayos de flashes que llovían sobre su robusta figura.
Luego, cuando la prensa le permitió relajarse, Arjona destiló esa gracia que demuestra en sus canciones. Sus ideas fueron claras y tan vitales como el momento que atraviesa. Y aunque semeje un tipo rudo que doma caballos, más de uno quedó sorprendido ante la espontaneidad de este maya del estrellato.
_ ¿Le canta a sus vivencias?
_ Sería muy difícil escribir únicamente de lo que me pasa. Uno debe salirse un poco de si mismo, relatar de lo que no posees, tus anhelos.
_ ¿Cómo hace para que sus canciones suenen cotidianas?
_ No tengo ni la menor idea. No existe ninguna fórmula para hacer una composición, si me manejara por un formato me moriría de tristeza. En un mundo que ha perdido las creencias, sólo nos queda sorprendernos a nosotros mismos.
_ ¿Crea desde la turbulencia?
_ He tenido una vida turbulenta y episodios complicados. Es una ecuación simple, la gente que ha vivido mucho tiene mucho que contar.
_ ¿Se considera un trovador?
_ Yo trato de despojarme siempre de este tipo de adjetivos, prefiero andar liviano por la vida.
_ Su pieza Si el norte fuera el sur parece encajar en ese estilo.
_ Esa canción es más bien una añoranza, un juego folclórico caricaturesco que busca colocar el poder al revés. Trato de burlarme de los norteamericanos porque ellos se han burlado mucho de nosotros. Es algo divertido.
_ ¿No piensa que su lírica es política?
_ En el común de las ruedas de prensa a las que asisto me preguntan más de política que de música. No creo que ustedes hayan visto un político cantando. Aunque hice este comentario en Ecuador y me respondieron muy bien.
_ ¿Se considera antimachista?
_ Los hombres somos machos porque lo bebimos del pecho de la madre y ojo se trata de una mujer. Yo presento una sarta de complejos machistas. Y es que ser hombre no es una tarea nada fácil: demostramos poco, lloramos menos y eso nos hace débiles. En cambio las mujeres son más fuertes en ese aspecto. No veo por ningún lado esa supuesta debilidad femenina, ellas deciden todo. Ahora solamente una mujer realizada, buena madre y buena cocinera, puede competir con el hombre.
_ ¿La pieza Tu reputación parece un desmentido de esta postura machista?
_ La idea de esa canción era tomar a cualquier chica de los barrios latinoamericanos, que pierden su reputación al salir de su casa. No se trata de una prostituta como muchos creen. Habla de que la sensualidad no se aprende en ningún libro de textos.
_ ¿Y cómo es la reputación de Ricardo Arjona?
_ ¿Mi reputación?, no sé. Llevo 33 años viviendo conmigo mismo y no puedo tomar distancia para decir como soy. Sólo sé que me enamoro muchas veces y eso hace sentir como un tonto.
Fuente: VENEZUELA, El Universal
UN GUATEMALTECO AL NORTE DEL SUR
Alto, sencillo y tajante en sus respuestas. Así es el cantautor de origen centroamericano, quien llegó al país procedente de Argentina para ofrecer dos conciertos en el Teatro Teresa Carreño. Fueron innumerables las preguntas sobre política, derechos humanos y objeción de conciencia, pero Arjona considera que sus letras no van a revolucionar al mundo y la palabra poeta le parece demasiado pesada para su larga estatura
Este encuentro fue pospuesto en varias oportunidades. Primero era el martes en la tarde, luego el miércoles pasada la hora de almuerzo y finalmente fue en horas de la mañana de ayer. ``Yo me cortaría las venas por él'' dijo una de las tantas muchachas presentes, antes de comenzar la rueda de prensa. Y es que nadie se puede imaginar la gran cantidad de ``fans enamoradas'' que colmaron el lugar, una vez abiertas las puertas de la Sala C del Gran Salón del Hotel Caracas Hilton.
Arjona llegó acompañado por un guardaespaldas, tan inmenso como él. Mide casi dos metros, vestía un blue jeans con camisa negra y lucía sus acostumbrados cabellos húmedos aunque un poco más largos que de costumbre. ``Existe un puente gracias a los medios, pues al saludarlos a ustedes también estoy saludando al pueblo venezolano''. Esas fueron las primeras palabras de Ricardo Arjona para los diferentes medios de comunicación presentes en el encuentro.
Su proceso de aceptación en Venezuela fue difícil, pero la cantidad de admiradores que ha germinado en estas tierras y dos funciones ``agotadas'' en el Teatro Teresa Carreño, confirman un antiguo proverbio: ``el que persevera triunfa''.
``Las cosas se dan con el tiempo. Se menciona la palabra conquista y eso es un complejo españolesco extraño. No estamos para forzar a nadie. Sólo hago canciones y si mis álbumes se venden o no, eso es asunto de mi disquera'', acotó. Aunque su imagen de ``cantante pop'' quizá no cuadra con el sarcasmo y el humor que maneja en temas como ``Si el norte fuera el sur''. ``Traté de burlarme un poco de los estadounidenses pues ellos también lo han hecho de nosotros cuando en sus películas presentan a Latinoamérica como un pueblo de polvo y piedras''.
Si bien sus composiciones tocan temas políticos, sociales, amorosos, ecológicos y afloran en sus letras todo lo que rodea al hombre, este cantautor no se identifica como un poeta. ``Esa palabra me da miedo porque me gusta ir liviano por la vida y ese tipo de calificativos te hacen más pesado y te comprometen''.
Muchos de los presentes abordaron temas como la objeción de conciencia y los derechos humanos, porque ven en el cantautor a un revolucionario, sin embargo él no cree tener la ``poción mágica'' para transformar el mundo. ``Uno no puede pretender cambiar el mundo gracias a las canciones, eso sería una locura, y tendría que creer mucho en una organización para colaborar con ella, pues en algunas ocasiones éstas te pueden llegar a manipular''.
-¨Porqué crees que el público insiste en verte como un cantante de protesta al igual que a Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat?
-No sé, porque estoy seguro que esa tampoco era la intención de Joaquín y de Joan Manuel. No tengo porque venir a una rueda de prensa a hablar de política ¨acaso han visto cantar en el Teresa Carreño a un político?... Tal vez en Ecuador sí, ja, ja...
KARINA PADILLA
LEYENDA:
El mercado venezolano fue difícil para este cantante, pero como ``las cosas se dan con el tiempo'', él supo esperar y logró gran aceptación
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
Este encuentro fue pospuesto en varias oportunidades. Primero era el martes en la tarde, luego el miércoles pasada la hora de almuerzo y finalmente fue en horas de la mañana de ayer. ``Yo me cortaría las venas por él'' dijo una de las tantas muchachas presentes, antes de comenzar la rueda de prensa. Y es que nadie se puede imaginar la gran cantidad de ``fans enamoradas'' que colmaron el lugar, una vez abiertas las puertas de la Sala C del Gran Salón del Hotel Caracas Hilton.
Arjona llegó acompañado por un guardaespaldas, tan inmenso como él. Mide casi dos metros, vestía un blue jeans con camisa negra y lucía sus acostumbrados cabellos húmedos aunque un poco más largos que de costumbre. ``Existe un puente gracias a los medios, pues al saludarlos a ustedes también estoy saludando al pueblo venezolano''. Esas fueron las primeras palabras de Ricardo Arjona para los diferentes medios de comunicación presentes en el encuentro.
Su proceso de aceptación en Venezuela fue difícil, pero la cantidad de admiradores que ha germinado en estas tierras y dos funciones ``agotadas'' en el Teatro Teresa Carreño, confirman un antiguo proverbio: ``el que persevera triunfa''.
``Las cosas se dan con el tiempo. Se menciona la palabra conquista y eso es un complejo españolesco extraño. No estamos para forzar a nadie. Sólo hago canciones y si mis álbumes se venden o no, eso es asunto de mi disquera'', acotó. Aunque su imagen de ``cantante pop'' quizá no cuadra con el sarcasmo y el humor que maneja en temas como ``Si el norte fuera el sur''. ``Traté de burlarme un poco de los estadounidenses pues ellos también lo han hecho de nosotros cuando en sus películas presentan a Latinoamérica como un pueblo de polvo y piedras''.
Si bien sus composiciones tocan temas políticos, sociales, amorosos, ecológicos y afloran en sus letras todo lo que rodea al hombre, este cantautor no se identifica como un poeta. ``Esa palabra me da miedo porque me gusta ir liviano por la vida y ese tipo de calificativos te hacen más pesado y te comprometen''.
Muchos de los presentes abordaron temas como la objeción de conciencia y los derechos humanos, porque ven en el cantautor a un revolucionario, sin embargo él no cree tener la ``poción mágica'' para transformar el mundo. ``Uno no puede pretender cambiar el mundo gracias a las canciones, eso sería una locura, y tendría que creer mucho en una organización para colaborar con ella, pues en algunas ocasiones éstas te pueden llegar a manipular''.
-¨Porqué crees que el público insiste en verte como un cantante de protesta al igual que a Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat?
-No sé, porque estoy seguro que esa tampoco era la intención de Joaquín y de Joan Manuel. No tengo porque venir a una rueda de prensa a hablar de política ¨acaso han visto cantar en el Teresa Carreño a un político?... Tal vez en Ecuador sí, ja, ja...
KARINA PADILLA
LEYENDA:
El mercado venezolano fue difícil para este cantante, pero como ``las cosas se dan con el tiempo'', él supo esperar y logró gran aceptación
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
miércoles, 14 de mayo de 1997
HOY LLEGA ARJONA
Directo desde Buenos Aires aterrizará hoy en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, el cantautor guatemalteco Ricardo Arjona, quien ofrecerá dos conciertos en el Teresa Carreño. En la principal sala del país, recorrerá con sus cuerdas vocales las piezas más significativas de su repertorio, donde la cotidianidad juega un papel fundamental.
Esta es la primera vez que el artista visitará Venezuela, toda vez que en oportunidades anteriores se había quedado con las maletas preparadas por diferentes circunstancias. Sin embargo, como ``lo que pasa es lo mejor'' en esta ocasión viene respaldado por más gente que conoce su trabajo y que agotó las entradas para el primer concierto que tendrá lugar mañana. El segundo será el viernes en la noche.
Arjona es un cantante atípico. Sus apariciones en televisión son limitadas, porque no le gusta traicionar su filosofía de vida, la cual canaliza a través de sus canciones. En ellas cuestiona muchos tópicos sociales, morales y religiosos, abogando por la búsqueda individual de la felicidad.
Actualmente, el guatemalteco residenciado en México permanece presente en las carteleras musicales del país, gracias al sencillo ``Cita en el bar'', incluido en su quinto álbum ``Si el norte fuera el sur'' que le valió un veto en algunas emisoras locales y extranjeras.
LEYENDA: El cantautor finalmente actuará en Venezuela
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
Esta es la primera vez que el artista visitará Venezuela, toda vez que en oportunidades anteriores se había quedado con las maletas preparadas por diferentes circunstancias. Sin embargo, como ``lo que pasa es lo mejor'' en esta ocasión viene respaldado por más gente que conoce su trabajo y que agotó las entradas para el primer concierto que tendrá lugar mañana. El segundo será el viernes en la noche.
Arjona es un cantante atípico. Sus apariciones en televisión son limitadas, porque no le gusta traicionar su filosofía de vida, la cual canaliza a través de sus canciones. En ellas cuestiona muchos tópicos sociales, morales y religiosos, abogando por la búsqueda individual de la felicidad.
Actualmente, el guatemalteco residenciado en México permanece presente en las carteleras musicales del país, gracias al sencillo ``Cita en el bar'', incluido en su quinto álbum ``Si el norte fuera el sur'' que le valió un veto en algunas emisoras locales y extranjeras.
LEYENDA: El cantautor finalmente actuará en Venezuela
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
jueves, 24 de abril de 1997
ARJONA, ESA NUEVA PASIÓN A LA ARGENTINA
Arjona, esa nueva pasión a la Argentina
Antes de su debut porteño, con 9 funciones aseguradas, La Nación anticipa el show
SANTIAGO DE CHILE.- Al hombre le gusta decir y cantar que aún se siente un "aprendiz de cantautor". Sin embargo el camino transitado ha dejado marca: sus canciones suenan maduras y le escapan al lugar común de los cantantes latinos y románticos, esos apuestos clones que viven en el universo del puro amor. Con el paso firme de su sangre mestiza, Arjona se adentra en otros territorios y habla de políticos y usureros, de corrupción, religión y, claro, también de amor a ratos.
El cantante mezcla en sus rasgos y en su canto el sonido de los volcanes de su Guatemala natal, con las historias que acumuló en su recorrida por bares y calles de América latina.
Entre la letra y la canción
Trovador de fin de siglo, Arjona reconoce como maestros a Chava Flores, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Serrat y los Beatles, pero al primero que nombra es a García Márquez, porque asegura que no hubiera escrito ciertas canciones si no hubiera leído sus libros.
Quizás por eso el escenario del lujoso salón de CasaPiedra tiene bastante de teatral. Un barrio bajo, con indudable sabor latino: el bar "La Cita", un hotel de pasajeros y la "Abarrotería del amor", un banco y un farol, son los sitios por donde se distribuyen los músicos que toman sus lugares y sus papeles, conducidos por el tecladista argentino Fernando Otero. Todos están producidos para devenir en personajes. Un canillita reparte diarios, una pareja charla y se mima y comienza a sonar el saxo.
Es "Noticiero", tema que Arjona canta sentado en una ventana y leyendo un diario y que intenta poner las cosas claras desde un principio, que son sus letras y no su figura lo que importa. Las chicas, de todas maneras, no sienten, ni por un segundo, vacilar su deseo y, entre los aullidos de la mayoría, se escucha un claro "que se saque el diario de la cara".
Hay entradas y salidas del escenario, luces que crean nuevos espacios acordes con los temas: se vuelve íntimo para "Tu reputación" o "Ella y él" y se encienden a pleno para "Si el norte fuera el sur", que incluye una rockera introducción en guitarra.
Al cantante no le alcanza con sus canciones, y muchas de ellas las introduce con un breve relato. Fórmulas para el amor y anécdotas de su vida que, sistemáticamente, serán acompañados por suspiros femeninos. Que aumentan, si esto es posible aún, cuando para acentuar el aire teatral de su espectáculo, acompaña alguna letra de amor con susurros y complicidades con las coristas. Las chicas mueren de amor, el cantante dice y canta y casi nunca lo escuchan.
Adriana Franco
Entre el cantante sociable y el huraño compositor
Sus inicios y sus fans, parte de su entrevista con La Nación
SANTIAGO DE CHILE.- Ricardo Arjona ha terminado de hacer sus ejercicios y entonces sí, tiene un rato para recibir a La Nación. Desde la ventana del piso 16 del hotel se ve todo Santiago atardeciendo con la brumosa cordillera por detrás.
Mientras se toma un té, charla relajado y tranquilo. No parece el mismo que se pasea por el escenario y es devorado por la mirada de sus fans. Aquí, en cambio, se olvida de los apremios para hacer espacio a la palabra. Sabíamos que ama los bares, las mesas y los tragos compartidos, y lo comprobamos ahora, cuando el tiempo parece estar.
-¿Cómo fue que la música comenzó a circular por tu vida?
-Comencé a componer canciones a los 12 o 13 años, para demostrarme a mí mismo que podía hacerlo. Es que de bien pequeño había ganado cuatro festivales estudiantiles, con canciones de mi padre que yo hacía pasar por propias. Pero en un momento esto empezó a dolerme y quise reivindicarme componiendo, aunque sin ninguna idea de dedicarme a esto.
-¿Tu padre era músico?
-Mi papá era un serenatero, el que daba serenatas en el pueblo; así fue como conquistó a mi madre y a algunas otras más, supongo. Todavía hoy es el que canta en todas las fiestas familiares, pero nunca se dedicó a eso. Yo en cambio, a los 20 años me di cuenta que no servía para otra cosa, después de probar un par de carreras universitarias. Una novia de entonces me arregló una cita con una discográfica y me llevó sin que yo lo supiera. Así grabé mi primer disco, que fue un desastre total. Creo que ha sido uno de los peores trabajos que he escuchado en mi vida, no míos sino de toda la gente. Se llamaba "Déjame decir que te amo" y te aseguro que me da vergüenza hablar de eso e incluso mencionar el título...
-¿Cómo decidiste trasladarte a México?
Luego de ese disco, con el que no pasó absolutamente nada, tuve que esperar mucho para que me dejaran grabar otro, que fue completamente distinto y que incluía la primera versión de "Jesús, verbo no sustantivo". Fue poco después que viajé a México a comenzar de cero, lo cual es malo para vivirlo pero bueno para el compositor porque las ciudades grandes son las mejores para hacer canciones.
-¿Y allá pudiste grabar enseguida?
-No, fui a todas las compañías de discos y a ninguna le interesó lo mío. Pero fue un tiempo en el que compuse mucho, de ese entonces son "Historia de taxis" y "Señora de las cuatro décadas", que escribí en un barecito de la zona rosa de México. Pasaron tres o cuatro años antes de poder grabar, años en los que tuve que hacer cualquier cosa para vivir. Fui actor en una novela y coproductor de un tipo con el que hice el disco de las Tortugas Ninja, hice rap, cualquier cosa. El me decía "traeme dos merengues, un rock and roll y una salsa para el lunes" y bueno, que lo tenía que hacer.
La otra opción era tocar en los bares, un trabajo que en México está muy bien remunerado. Pero yo sabía que eso se podía convertir en enemigo de mi carrera. Cuando tú tienes la casa paga, comes bien, abres el refrigerador y está lleno, vas a una compañía de discos y si un tipo te hace esperar cinco horas, te largas. Pero cuando tienes mucha hambre y el refrigerador vacío, lo esperas 7 horas o más si es necesario.
-Pero antes de grabar en México anduviste recorriendo América latina y Buenos Aires
-Sí, fue por 1988, una época medio de vago, que me la pasé muy bien y escribí muchas cosas. En Buenos Aires estuve tres meses y tocaba en la calle Florida, que en ese tiempo estaba lleno de artistas; la entrada de cada almacén era un pequeño teatro callejero con un cantautor, un poeta o un músico haciendo tango o rancheras.
Allí en Buenos Aires escribí "Animal nocturno", un tema contra la industria discográfica, que tiene mucho que ver con aquel primer disco ingrato. Luego estuve en Brasil y volví a Guatemala con barba, hecho un desastre, pero feliz porque me cambió mucho toda esa travesía por el sur. Creo que fue ahí donde se fragua la idea de poder marcharme a México un poco más adelante.
-En muchos temas tuyos, como en "Así de ilógico" o "Ella y él", mezclás el amor con temas sociales, ¿cómo los articulás?
-Trato de buscar un ángulo del amor que no sea tan trillado. Tampoco tiene que ser necesariamente distinto, porque ser original es muy fácil, pero ser auténtico es mucho más difícil. La vida suele ser ilógica en el asunto del amor y yo busco comparaciones que no tienen nada que ver con el amor mismo, como Pablito Ruiz cantando con la Nueva Trova, o Hitler muriendo en paz. Trato de decirlo de una manera que me golpee y me doy cuenta que lo que me golpea a mí le golpea a mucha gente también.
-Siendo como sos un autor que en sus canciones toca temas como la política, la religión o la corrupción de los gobiernos, ¿cómo te sentís frente a un público, como aquí en Chile, mayoritariamente femenino, que gritan con sólo verte y parecen escuchar poco de tus letras no románticas?
-Yo lo manejo con mucho humor, porque en el 88 caminaba por la calle y no me volteaba a ver ninguna, entiendes. Esta carrera te coloca un aura extraña, que hace ver más esbeltos a los gorditos y más bonitos a los que no lo son tanto. Pero no me la creo para nada, porque pasé mucho tiempo sin éxito, mi carrera no no fue de golpe.
-Pero el narcisismo debe acusar recibo cuando tantas mujeres aúllan por vos.
-Es que ésta es una historia de dos, uno es el que canta y otro el que compone. El primero celebra un poco este tipo de cosas, al compositor, en cambio, no le gusta nada, está ajeno a todo eso y estaría ahorita en algún barecito tomándose un trago y charlando con un amigo. El cantante es el que anda en toda esta historia, el que hace conferencias de prensa y notas. A veces, como ahora, cuando la entrevista se convierte en una charla, el compositor sale un poquito, porque le llama la atención lo que está pasando. Pero en general está guardado y aparece sólo para componer, porque es muy huraño. Es raro, porque habitan el mismo cuerpo y se pelean todo el día.
El problema con este trabajo es que es de tiempo completo. La gente termina de trabajar y se retira del lugar de trabajo, nosotros, en cambio, lo llevamos al restaurante, al partido de futbol, a todos lados. Parecemos relacionistas públicos que en nuestros ratos libres cantamos.
-Vos decías que mucha de la inspiración para tus canciones vino de las recorridas por bares, noches y taxis. ¿Este éxito actual te permite seguir ese mismo estilo de vida bohemia?
-Es bien dificil, porque pasas de observador a observado. Pero por suerte sigue habiendo países en donde lo puedo hacer. El país ideal, aunque esto a las compañías de discos no les gusta nada y a mí me gustaría que pasara en todos lados, es Cuba. La gente allí conoce mis canciones, pero no conocen mi cara, porque tienen un sólo programa de videos, los sábados, y no el bombardeo habitual en el resto del mundo. Puedo ir a un bar, que hasta pasen un tema mío y nadie se de cuenta que yo estoy. Así puedo comer, o tomar un trago con la gente sin problemas. Es un país donde compongo mucho, porque me puedo reencontrar con la calle y con la charla cotidiana.
-En tu último disco participa Billy Preston, todo un mito de la música.
-Sí, es un verdadero personaje, y fíjate que fue con el que más cómodo me sentí para trabajar. Hasta le pedimos que tocara la introducción de "Let It Be", algo que le deben haber pedido millones de veces, pero la tocó y nosotros nos sentíamos como en Disney, grabando todo con una camarita de video. Fue muy cómodo trabajar con él. El resto eran muy profesionales y famosos, habían trabajado con los mejores, pero venían a hacer su trabajo, muy mecánico y organizado todo. El en cambio se divertía.
Adriana Franco
Las claves de un fenómeno que iluminará nueve lunas porteñas
Exito: con cuatro años de carrera internacional, Ricardo Arjona lleva vendidos en nuestro país más de 600.000 discos y se siguen agregando funciones para su recital.
Se trata de un caso extraño. Montado en letras transgresoras, que hablan de amores sin prejuicios, de la hipocresía de algunos que se dicen religiosos o contra la discriminatoria ley de inmigración norteamericana, logró colocarse entre los primeros puestos del deseo femenino. No le gustan las fotos, y prefiere una buena charla o, simplemente, mostrar lo suyo cantando, en un escenario. Sin embargo, el sólo anuncio de sus recitales en la puerta del teatro Opera, sin más promoción inicial, alcanzó para que comenzara a vender entradas.
Así, a las primeramente anunciadas funciones de mañana, pasado y el domingo, debieron agregarse una para el martes y dos para el miércoles (víspera del feriado por el día del trabajo) y tres más para el fin de semana siguiente. No puede competir con el récord de 21 funcioens a las que llegó Sandro en el Gran Rex, eb 1995, pero es un número.
Su primera visita al país fue en 1992, pero vino solamente en plan promocional, cuando comenzaba a sonar fuerte su polémico tema "Jesús, verbo no sustantivo". Volvió en 1994 al teatro Lola Membrives y, un año después, participó en el festival de Viña de Mar, donde se le sugirió no cantar aquella canción ni "Si yo fuera". "El problema no lo tuve yo, lo tuvieron ellos -cuenta Arjona, consultado sobre aquel asunto-, me dijeron que no cante algunos temas, pero yo lo hice igual y no pasó nada. De alguna manera me hicieron un favor, porque por esa censura, se creó una verdadera moda Arjona en Chile, que duró un par de meses".
También estuvo ese verano en el Festival de la Canción de Mar del Plata, compartiendo la misma noche con Mercedes Sosa, Joaquín Sabina y León Gieco. Unos meses después volvió a Buenos Aires, para realizar cuatro funciones en el mismo teatro Opera que lo recibe ahora.
Sus trabajos discográficos también han sido un éxito de ventas. Ayer, en la conferencia de prensa que brindó en Buenos Aires, se le entregó el disco de platino por las 125.000 placas vendidas de su último disco "Si el norte fuera el sur". De su anterior trabajo, "Historias", de 1994, lleva vendidos más de 400.000 ejemplares y de su primera producción internacional, "Animal nocturno", 80.000.
Fuente: ARGENTINA, La Nación on Line
Antes de su debut porteño, con 9 funciones aseguradas, La Nación anticipa el show
SANTIAGO DE CHILE.- Al hombre le gusta decir y cantar que aún se siente un "aprendiz de cantautor". Sin embargo el camino transitado ha dejado marca: sus canciones suenan maduras y le escapan al lugar común de los cantantes latinos y románticos, esos apuestos clones que viven en el universo del puro amor. Con el paso firme de su sangre mestiza, Arjona se adentra en otros territorios y habla de políticos y usureros, de corrupción, religión y, claro, también de amor a ratos.
El cantante mezcla en sus rasgos y en su canto el sonido de los volcanes de su Guatemala natal, con las historias que acumuló en su recorrida por bares y calles de América latina.
Entre la letra y la canción
Trovador de fin de siglo, Arjona reconoce como maestros a Chava Flores, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Serrat y los Beatles, pero al primero que nombra es a García Márquez, porque asegura que no hubiera escrito ciertas canciones si no hubiera leído sus libros.
Quizás por eso el escenario del lujoso salón de CasaPiedra tiene bastante de teatral. Un barrio bajo, con indudable sabor latino: el bar "La Cita", un hotel de pasajeros y la "Abarrotería del amor", un banco y un farol, son los sitios por donde se distribuyen los músicos que toman sus lugares y sus papeles, conducidos por el tecladista argentino Fernando Otero. Todos están producidos para devenir en personajes. Un canillita reparte diarios, una pareja charla y se mima y comienza a sonar el saxo.
Es "Noticiero", tema que Arjona canta sentado en una ventana y leyendo un diario y que intenta poner las cosas claras desde un principio, que son sus letras y no su figura lo que importa. Las chicas, de todas maneras, no sienten, ni por un segundo, vacilar su deseo y, entre los aullidos de la mayoría, se escucha un claro "que se saque el diario de la cara".
Hay entradas y salidas del escenario, luces que crean nuevos espacios acordes con los temas: se vuelve íntimo para "Tu reputación" o "Ella y él" y se encienden a pleno para "Si el norte fuera el sur", que incluye una rockera introducción en guitarra.
Al cantante no le alcanza con sus canciones, y muchas de ellas las introduce con un breve relato. Fórmulas para el amor y anécdotas de su vida que, sistemáticamente, serán acompañados por suspiros femeninos. Que aumentan, si esto es posible aún, cuando para acentuar el aire teatral de su espectáculo, acompaña alguna letra de amor con susurros y complicidades con las coristas. Las chicas mueren de amor, el cantante dice y canta y casi nunca lo escuchan.
Adriana Franco
Entre el cantante sociable y el huraño compositor
Sus inicios y sus fans, parte de su entrevista con La Nación
SANTIAGO DE CHILE.- Ricardo Arjona ha terminado de hacer sus ejercicios y entonces sí, tiene un rato para recibir a La Nación. Desde la ventana del piso 16 del hotel se ve todo Santiago atardeciendo con la brumosa cordillera por detrás.
Mientras se toma un té, charla relajado y tranquilo. No parece el mismo que se pasea por el escenario y es devorado por la mirada de sus fans. Aquí, en cambio, se olvida de los apremios para hacer espacio a la palabra. Sabíamos que ama los bares, las mesas y los tragos compartidos, y lo comprobamos ahora, cuando el tiempo parece estar.
-¿Cómo fue que la música comenzó a circular por tu vida?
-Comencé a componer canciones a los 12 o 13 años, para demostrarme a mí mismo que podía hacerlo. Es que de bien pequeño había ganado cuatro festivales estudiantiles, con canciones de mi padre que yo hacía pasar por propias. Pero en un momento esto empezó a dolerme y quise reivindicarme componiendo, aunque sin ninguna idea de dedicarme a esto.
-¿Tu padre era músico?
-Mi papá era un serenatero, el que daba serenatas en el pueblo; así fue como conquistó a mi madre y a algunas otras más, supongo. Todavía hoy es el que canta en todas las fiestas familiares, pero nunca se dedicó a eso. Yo en cambio, a los 20 años me di cuenta que no servía para otra cosa, después de probar un par de carreras universitarias. Una novia de entonces me arregló una cita con una discográfica y me llevó sin que yo lo supiera. Así grabé mi primer disco, que fue un desastre total. Creo que ha sido uno de los peores trabajos que he escuchado en mi vida, no míos sino de toda la gente. Se llamaba "Déjame decir que te amo" y te aseguro que me da vergüenza hablar de eso e incluso mencionar el título...
-¿Cómo decidiste trasladarte a México?
Luego de ese disco, con el que no pasó absolutamente nada, tuve que esperar mucho para que me dejaran grabar otro, que fue completamente distinto y que incluía la primera versión de "Jesús, verbo no sustantivo". Fue poco después que viajé a México a comenzar de cero, lo cual es malo para vivirlo pero bueno para el compositor porque las ciudades grandes son las mejores para hacer canciones.
-¿Y allá pudiste grabar enseguida?
-No, fui a todas las compañías de discos y a ninguna le interesó lo mío. Pero fue un tiempo en el que compuse mucho, de ese entonces son "Historia de taxis" y "Señora de las cuatro décadas", que escribí en un barecito de la zona rosa de México. Pasaron tres o cuatro años antes de poder grabar, años en los que tuve que hacer cualquier cosa para vivir. Fui actor en una novela y coproductor de un tipo con el que hice el disco de las Tortugas Ninja, hice rap, cualquier cosa. El me decía "traeme dos merengues, un rock and roll y una salsa para el lunes" y bueno, que lo tenía que hacer.
La otra opción era tocar en los bares, un trabajo que en México está muy bien remunerado. Pero yo sabía que eso se podía convertir en enemigo de mi carrera. Cuando tú tienes la casa paga, comes bien, abres el refrigerador y está lleno, vas a una compañía de discos y si un tipo te hace esperar cinco horas, te largas. Pero cuando tienes mucha hambre y el refrigerador vacío, lo esperas 7 horas o más si es necesario.
-Pero antes de grabar en México anduviste recorriendo América latina y Buenos Aires
-Sí, fue por 1988, una época medio de vago, que me la pasé muy bien y escribí muchas cosas. En Buenos Aires estuve tres meses y tocaba en la calle Florida, que en ese tiempo estaba lleno de artistas; la entrada de cada almacén era un pequeño teatro callejero con un cantautor, un poeta o un músico haciendo tango o rancheras.
Allí en Buenos Aires escribí "Animal nocturno", un tema contra la industria discográfica, que tiene mucho que ver con aquel primer disco ingrato. Luego estuve en Brasil y volví a Guatemala con barba, hecho un desastre, pero feliz porque me cambió mucho toda esa travesía por el sur. Creo que fue ahí donde se fragua la idea de poder marcharme a México un poco más adelante.
-En muchos temas tuyos, como en "Así de ilógico" o "Ella y él", mezclás el amor con temas sociales, ¿cómo los articulás?
-Trato de buscar un ángulo del amor que no sea tan trillado. Tampoco tiene que ser necesariamente distinto, porque ser original es muy fácil, pero ser auténtico es mucho más difícil. La vida suele ser ilógica en el asunto del amor y yo busco comparaciones que no tienen nada que ver con el amor mismo, como Pablito Ruiz cantando con la Nueva Trova, o Hitler muriendo en paz. Trato de decirlo de una manera que me golpee y me doy cuenta que lo que me golpea a mí le golpea a mucha gente también.
-Siendo como sos un autor que en sus canciones toca temas como la política, la religión o la corrupción de los gobiernos, ¿cómo te sentís frente a un público, como aquí en Chile, mayoritariamente femenino, que gritan con sólo verte y parecen escuchar poco de tus letras no románticas?
-Yo lo manejo con mucho humor, porque en el 88 caminaba por la calle y no me volteaba a ver ninguna, entiendes. Esta carrera te coloca un aura extraña, que hace ver más esbeltos a los gorditos y más bonitos a los que no lo son tanto. Pero no me la creo para nada, porque pasé mucho tiempo sin éxito, mi carrera no no fue de golpe.
-Pero el narcisismo debe acusar recibo cuando tantas mujeres aúllan por vos.
-Es que ésta es una historia de dos, uno es el que canta y otro el que compone. El primero celebra un poco este tipo de cosas, al compositor, en cambio, no le gusta nada, está ajeno a todo eso y estaría ahorita en algún barecito tomándose un trago y charlando con un amigo. El cantante es el que anda en toda esta historia, el que hace conferencias de prensa y notas. A veces, como ahora, cuando la entrevista se convierte en una charla, el compositor sale un poquito, porque le llama la atención lo que está pasando. Pero en general está guardado y aparece sólo para componer, porque es muy huraño. Es raro, porque habitan el mismo cuerpo y se pelean todo el día.
El problema con este trabajo es que es de tiempo completo. La gente termina de trabajar y se retira del lugar de trabajo, nosotros, en cambio, lo llevamos al restaurante, al partido de futbol, a todos lados. Parecemos relacionistas públicos que en nuestros ratos libres cantamos.
-Vos decías que mucha de la inspiración para tus canciones vino de las recorridas por bares, noches y taxis. ¿Este éxito actual te permite seguir ese mismo estilo de vida bohemia?
-Es bien dificil, porque pasas de observador a observado. Pero por suerte sigue habiendo países en donde lo puedo hacer. El país ideal, aunque esto a las compañías de discos no les gusta nada y a mí me gustaría que pasara en todos lados, es Cuba. La gente allí conoce mis canciones, pero no conocen mi cara, porque tienen un sólo programa de videos, los sábados, y no el bombardeo habitual en el resto del mundo. Puedo ir a un bar, que hasta pasen un tema mío y nadie se de cuenta que yo estoy. Así puedo comer, o tomar un trago con la gente sin problemas. Es un país donde compongo mucho, porque me puedo reencontrar con la calle y con la charla cotidiana.
-En tu último disco participa Billy Preston, todo un mito de la música.
-Sí, es un verdadero personaje, y fíjate que fue con el que más cómodo me sentí para trabajar. Hasta le pedimos que tocara la introducción de "Let It Be", algo que le deben haber pedido millones de veces, pero la tocó y nosotros nos sentíamos como en Disney, grabando todo con una camarita de video. Fue muy cómodo trabajar con él. El resto eran muy profesionales y famosos, habían trabajado con los mejores, pero venían a hacer su trabajo, muy mecánico y organizado todo. El en cambio se divertía.
Adriana Franco
Las claves de un fenómeno que iluminará nueve lunas porteñas
Exito: con cuatro años de carrera internacional, Ricardo Arjona lleva vendidos en nuestro país más de 600.000 discos y se siguen agregando funciones para su recital.
Se trata de un caso extraño. Montado en letras transgresoras, que hablan de amores sin prejuicios, de la hipocresía de algunos que se dicen religiosos o contra la discriminatoria ley de inmigración norteamericana, logró colocarse entre los primeros puestos del deseo femenino. No le gustan las fotos, y prefiere una buena charla o, simplemente, mostrar lo suyo cantando, en un escenario. Sin embargo, el sólo anuncio de sus recitales en la puerta del teatro Opera, sin más promoción inicial, alcanzó para que comenzara a vender entradas.
Así, a las primeramente anunciadas funciones de mañana, pasado y el domingo, debieron agregarse una para el martes y dos para el miércoles (víspera del feriado por el día del trabajo) y tres más para el fin de semana siguiente. No puede competir con el récord de 21 funcioens a las que llegó Sandro en el Gran Rex, eb 1995, pero es un número.
Su primera visita al país fue en 1992, pero vino solamente en plan promocional, cuando comenzaba a sonar fuerte su polémico tema "Jesús, verbo no sustantivo". Volvió en 1994 al teatro Lola Membrives y, un año después, participó en el festival de Viña de Mar, donde se le sugirió no cantar aquella canción ni "Si yo fuera". "El problema no lo tuve yo, lo tuvieron ellos -cuenta Arjona, consultado sobre aquel asunto-, me dijeron que no cante algunos temas, pero yo lo hice igual y no pasó nada. De alguna manera me hicieron un favor, porque por esa censura, se creó una verdadera moda Arjona en Chile, que duró un par de meses".
También estuvo ese verano en el Festival de la Canción de Mar del Plata, compartiendo la misma noche con Mercedes Sosa, Joaquín Sabina y León Gieco. Unos meses después volvió a Buenos Aires, para realizar cuatro funciones en el mismo teatro Opera que lo recibe ahora.
Sus trabajos discográficos también han sido un éxito de ventas. Ayer, en la conferencia de prensa que brindó en Buenos Aires, se le entregó el disco de platino por las 125.000 placas vendidas de su último disco "Si el norte fuera el sur". De su anterior trabajo, "Historias", de 1994, lleva vendidos más de 400.000 ejemplares y de su primera producción internacional, "Animal nocturno", 80.000.
Fuente: ARGENTINA, La Nación on Line
miércoles, 16 de abril de 1997
EL VERBO DE RICARDO ARJONA LLEGARÁ AL TERESA CARREÑO
Filósofo de vida, artista por vocación, idealista por condición y poeta por su innata pasión, Ricardo Arjona, el intérprete guatemalteco que con sus letras ha logrado cautivar a un público al que hace reflexionar con cada uno de sus temas, viene a Caracas para presentarse el 15 de mayo en el Teresa Carreño.
``Mujeres'', ``Señora'' y ``Jesús es verbo no sustantivo'' fueron temas que lo dieron a conocer por todo el continente. Pero Si el norte fuera el sur , ha sido el álbum con el que ha agitado los mares y causado revuelo por sus agudas composiciones. Un álbum que es una metáfora existencial que involucra el origen, la raíces y la identidad latina, en contraposición con la cultura sajona; concepción musicalizada muy al estilo de este cantautor, quien por hecho y derecho alza la voz y la deja libre al viento para que llegue a los oídos de quien sabe discernir los misterios de la transculturización, sin ahondar en las llanuras del pensamiento fugaz o la vana reflexión.
Y para quienes deseen compartir con Arjona la esencia de su música, llorar o reír con sus interpretaciones, la cita es el jueves 15 de mayo en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, en una noche que promete ser un recorrido por esos temas que lo han colocado como uno de los principales exponentes de un género que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés han paseado por el mundo. El valor de las entradas es de 24.500 bolívares en foso; 22.500 en patio central; 16.500 en el lateral; 20.500 en balcón central y 12.500 en balcón lateral.
LEYENDA:
El concierto es el jueves 15 de mayo y será un recorrido por sus principales éxitos
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
``Mujeres'', ``Señora'' y ``Jesús es verbo no sustantivo'' fueron temas que lo dieron a conocer por todo el continente. Pero Si el norte fuera el sur , ha sido el álbum con el que ha agitado los mares y causado revuelo por sus agudas composiciones. Un álbum que es una metáfora existencial que involucra el origen, la raíces y la identidad latina, en contraposición con la cultura sajona; concepción musicalizada muy al estilo de este cantautor, quien por hecho y derecho alza la voz y la deja libre al viento para que llegue a los oídos de quien sabe discernir los misterios de la transculturización, sin ahondar en las llanuras del pensamiento fugaz o la vana reflexión.
Y para quienes deseen compartir con Arjona la esencia de su música, llorar o reír con sus interpretaciones, la cita es el jueves 15 de mayo en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, en una noche que promete ser un recorrido por esos temas que lo han colocado como uno de los principales exponentes de un género que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés han paseado por el mundo. El valor de las entradas es de 24.500 bolívares en foso; 22.500 en patio central; 16.500 en el lateral; 20.500 en balcón central y 12.500 en balcón lateral.
LEYENDA:
El concierto es el jueves 15 de mayo y será un recorrido por sus principales éxitos
Fuente: VENEZUELA, El Nacional
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